31/08/2026
Una tarde cualquiera en el parque terminó convirtiéndose en algo mucho más especial. 🤍
Hubo preguntas, juegos, conversaciones, sonrisas y momentos sencillos que abrieron la puerta para compartir esperanza.
Porque evangelizar también es acercarse, escuchar, servir y amar.
Y entre cada conversación, Dios nos recordó que detrás de cada persona hay una historia, una necesidad y un corazón que necesita saber que no está solo.
Ese día no salimos solamente a entregar algo.
Salimos a compartir a Jesús. ✝️
Y en medio de todo, llegaron momentos de oración, abrazos y decisiones que nos recordaron una verdad:
una vida siempre vale la pena.
Que cada encuentro siga siendo una oportunidad para amar, servir y llevar esperanza.