22/05/2026
*RB | 24 mayo 2026 | Espíritu*
_*“¡La paz esté con ustedes! Como el Padre me envió a mí, así los envío yo también”. Dicho esto, sopló sobre ellos y les dijo: “Reciban el Espíritu Santo” (Jn 20,21-22).*_
“La violencia está entre nosotros”, en sus múltiples manifestaciones de injusticia, miedo, muerte, extorsión, dolor, destrucción, resentimiento, impotencia y rebeldía. Y cuando pasamos de espectadores a “víctimas”, nos damos cuenta de la crueldad que nos rodea, …a veces normalizada y otras resignada.
Pero, hoy, Jesús resucitado nos dice que “la paz esté entre nosotros”, como actitud, relación y estilo de vida. No la paz de los resignados, sino de los perdonados; no la paz de los vencidos, sino de los amados; no la paz de los miedosos, sino de los misioneros… o sea la paz que viene del Espíritu, y que transforma nuestra vida.
“El Espíritu nos da la paz” cuando nace del amor, moviliza la justicia y teje la fraternidad. La paz viene del Espíritu de Jesucristo cuando nos dejamos impregnar por su alegría gratuita y nos lanzamos a la peregrina tarea de “desaprender” el afán de poder, de disfrutar, de figurar y de consumir… para “reaprender” las diversas lenguas del cariño, la solidaridad, la oración y la diversidad.
Acoger, vivir, contagiar y entregar el Espíritu de Jesús nos hace discípulos-misioneros del Evangelio, artesanos-tejedores de la paz y humanos-hermanados constructores de la paz. De tal manera que tenemos la oportunidad de retroalimentar la esperanza en otro mundo posible, en la vigencia de la bienaventuranza de los pacíficos, y en la decisión de frenar la inercia de la violencia con la espiritualidad de la paz.
“El Espíritu Santo actúa entre nosotros” con la vitalidad del Padre y el amor del Hijo… con el perdón de los samaritanos y el abrazo de los hermanos… con la alegría de los sencillos y con el compromiso de los misioneros… contigo y conmigo…