17/07/2026
Hoy celebramos a una Madre que, desde hace siglos, conduce a sus hijos hacia Cristo.
La historia de la Virgen del Carmen comienza en el Monte Carmelo, donde unos hombres decidieron dedicar su vida completamente a Dios bajo la protección de María. Años después, la Virgen entregó el escapulario a san Simón Stock como un signo de su amparo y una invitación constante a vivir en amistad con Jesús.
Es importante recordar que el escapulario no es un amuleto ni una garantía automática de salvación. Es un sacramental de la Iglesia que nos recuerda el compromiso de vivir en gracia, perseverar en la oración, frecuentar los sacramentos e imitar las virtudes de la Santísima Virgen.
Quien se pone bajo el manto de María descubre que ella nunca se queda con sus hijos: siempre los lleva de la mano hasta su Hijo, Jesucristo.
Nuestra Señora del Carmen, ruega por nosotros.