24/10/2022
Gran mensaje
EvDH:”Jesús, al verla, la llamó y le dijo: "Mujer, estás curada de tu enfermedad",
y le impuso las manos. Ella se enderezó en seguida y glorificaba a Dios.
Pero el jefe de la sinagoga, indignado porque Jesús había curado en sábado, dijo a la multitud: "Los días de trabajo son seis; vengan durante esos días para hacerse curar, y no el sábado".
Es, a todas luces, impresionante que el jefe de la sinagoga no sea capaz de ver más allá del reglamento, de la letra. Delante de sus ojos sucede un milagro y él se limita al manual, a lo que se debe y cuando se debe.
Se le pone e impone a Dios un horario de oficina. (Algo así como: Dios es poderoso… cerramos los sábados)
La Misericordia de Dios lo desborda todo, no hay manera, ni forma de contenerla. Cuando de amar y salvar se trata, Dios no pide permiso, ni consulta a nadie.
El mal no para, no descansa, con tal de que perdamos la Eternidad, ejerce de tiempo completo.
Pidamos humildemente al Espíritu Santo que nos libre de ser “jefes”, que no limitemos de ninguna forma su Amor. Que nos alegremos de cada milagro que Su Misericordia nos permita saber y/o ver. Que seamos testigos de que Él es Dios, y está con nosotros todos los días hasta el fin del mundo.