19/09/2026
/ Lo que ves en la imagen pasó de verdad en 1240.
El ejército del emperador Federico II, sarracenos mercenarios, atacó Asís. Escalaron los muros del convento de San Damián donde vivía Clara con sus hermanas. Eran hombres armados, con antorchas, como los que ves abajo en la foto.
Clara estaba enferma, postrada en cama, tenía 47 años. Llevaba 30 años encerrada en ese convento viviendo en pobreza total.
Cuando le avisaron que los soldados estaban en el jardín, no gritó. No huyó.
Pidió que la llevaran a la ventana del muro. Como la ves en la imagen, de pie en la muralla de piedra, de noche, con luna. Y pidió que le trajeran la custodia con el Santísimo Sacramento.
La sostuvo con sus dos manos, como la ves brillando en la foto. Y rezó en voz alta, no por ella, sino por Asís: "Señor, ¿entregarás a estas tus siervas indefensas en manos de enemigos?".
Y la historia cuenta que de la custodia salió una voz que dijo: "Yo las defenderé siempre".
En ese momento, los soldados que subían por el muro cayeron hacia atrás, confundidos, con pánico. Los que estaban abajo con antorchas huyeron sin explicación. No hubo batalla. Se fueron.
Asís se salvó. Por una mujer enferma en una muralla con una custodia, como la ves ahora.
Clara era amiga de San Francisco de Asís. Fue la primera mujer que siguió su regla de pobreza absoluta. Fundó las Clarisas.
Por ese amor a la Eucaristía que ves en la custodia que brilla en sus manos, es patrona de la televisión. Porque en 1958, el Papa Pío XII la nombró patrona porque cuando estaba enferma y no podía ir a misa, veía la misa proyectada en la pared de su celda.
Si hoy tu casa está rodeada de enemigos. Si tu familia está atacada. Si sientes que los problemas escalan tu muro como esos soldados con antorchas...
Clara no tenía armas. Tenía una custodia. Como la que ves brillando en la noche.
Si hoy tu familia necesita protección, escribe: "SANTA CLARA, DEFIENDE MI CASA CON JESÚS".
Comparte esta imagen de Clara en la muralla de noche con alguien que hoy siente que su hogar está atacado. A veces una mujer con una custodia hace más que un ejército.