12/04/2026
Hoy queremos compartir un testimonio que fortalece nuestra fe y nos recuerda el poder de Dios en medio de la dificultad.
Hace unas semanas, nuestro hermano Omar Gamboa sufrió un derrame cerebral y cayó en la calle. Su estado fue muy delicado, estuvo internado e incluso en coma, y los médicos habían detectado un coágulo en su cerebro. Fueron momentos de angustia, pero como iglesia y como misión Jesús Rico en Misericordia, nos mantuvimos firmes en oración, creyendo en el poder sanador de nuestro Señor.
Durante todo ese tiempo, no dejamos de clamar, de unirnos en fe, de pedirle a Dios por su vida. Y el Señor, en su infinita misericordia, hizo un milagro. En los nuevos exámenes que le realizaron, ya no había rastro de aquel problema. Dios obró de una manera sobrenatural.
Hoy, con sus propias palabras, nuestro hermano Omar ha dicho que no va a perder la oportunidad de seguir a Cristo, porque reconoce que lo que vivió fue un milagro de Dios. Y nosotros como misión, seguimos firmes, apoyándonos unos a otros como una verdadera familia en la fe.
En este momento también queremos expresar nuestro cariño y apoyo, otorgándole un nuevo bastón que le ayudará en su movilidad en esta etapa de recuperación.
Gloria a Dios por su fidelidad, porque Él sigue obrando milagros hoy. Que este testimonio edifique tu vida y te recuerde que Dios nunca llega tarde.
Amén 🙏