25/04/2026
En el Día Mundial del Paludismo no solo recordamos una enfermedad, sino el valor de la vida y la responsabilidad de protegerla. El paludismo sigue siendo un riesgo real, pero también es una enfermedad que puede prevenirse con acciones simples: cuidar el entorno, evitar criaderos de mosquitos y acudir a tiempo a los servicios de salud. La prevención no es opcional, es una decisión consciente de amor propio y cuidado colectivo.
“La salud es la mayor posesión.”
— Lao-Tsé
Cuidar nuestra salud es valorar la vida que tenemos. Cada acción preventiva es una forma de decir “me amo y me protejo”. Porque cuando elegimos cuidarnos, también protegemos a quienes amamos.
La iglesia La Luz del Mundo, hace un llamado lleno de amor a cuidar la vida, regalo invaluable dado por Dios. Hoy más que nunca, la prevención del paludismo está en nuestras manos: protegernos es también proteger a quienes amamos.
Actuemos con responsabilidad, manteniendo nuestros hogares limpios, eliminando aguas estancadas y usando medidas de protección como mosquiteros y repelente. Cuidemos con especial dedicación a los niños, a los adultos mayores y mujeres embarazadas; quienes son más vulnerables, brindándoles protección, atención y un entorno seguro.
Cuidar la salud es una expresión de amor al prójimo y un compromiso con Dios. Seamos ejemplo de conciencia, unidad y servicio, construyendo juntos un mundo más sano, seguro y lleno de esperanza.