05/10/2026
Raíces profundas
Es como un árbol plantado a la orilla de un rio que, cuando llega su tiempo, da fruto y sus hojas jamás se marchitan. Todo cuanto hace prospera.1
A lo largo de la Biblia encontramos a Dios comparando nuestro camino con Él a Su creación: árboles, plantas, flores, semillas y tierra, enredaderas y ramas, pájaros en el cielo, los animales de los campos e incluso el propio universo. Dios sabía que, porque nosotros también formamos parte de Su creación, podríamos relacionarnos con todas las cosas de la naturaleza.
En el Salmo 1, el hombre piadoso se compara con un árbol, plantado cerca del agua, fértil y próspero. Los versículos de este Salmo van y vienen entre cómo debe vivir un hombre piadoso y cómo el malvado, o impío, se comporta. Podemos ver que este "hombre dichoso" medita en las leyes de Dios día y noche. Si queremos convertirnos en un "árbol" fuerte arraigado en nuestra fe, se nos guía a habitar en la Palabra del Señor, a reflexionar sobre ella todo el día. Comenzar nuestro día con el Señor, en un tiempo de silencio intencionado, es una gran manera de encontrar uno o dos versículos que podamos llevar con nosotros a lo largo del día. Versículos sobre los que podemos meditar o reflexionar mientras hacemos nuestras actividades. En el versículo 3 dice que este árbol está plantado junto a arroyos de agua. Un árbol con raíces fuertes y profundas ha crecido siendo regado por una fuente constante. Dios es esa fuente constante para nosotros. ¡Jesús es el Agua Viva! Todo lo que tenemos que hacer es buscar estar cerca de Él, constantemente, y luego disfrutar de la vida bendita que llega cuando estamos profundamente arraigados en Él.
Oración sugerida: Querido Señor, anhelo pasar tiempo en tu presencia. Por favor, ayúdame a minimizar cualquier distracción que me esté impidiendo acercarme más a ti. Quiero deleitarme en tu Palabra y ser constantemente regado por tu Espíritu. En el nombre de Jesús, Amén
1. Salmo 1:3 (NVI).
El Encuentro de hoy fue escrito por: Verónica B.