12/04/2016
// A NUESTRA MADRE DEL CISNE Y A LA VIRGEN DE LOS DESAMPARADOS POR LOS NIÑOS HUÉRFANOS DE FILIPINAS
Queridos amigos, algunos de ustedes han invocado la protección de la Virgen de los Desamparados para los miles de niños que han quedado huérfanos estos días en Filipinas y que pueden caer víctimas de los traficantes de seres humanos (más información en: http://www.news.va/es/news/asiafilipinas-traficantes-y-pedofilos-son-chacales). Les ofrecemos esta oración para unirnos en oración por estos niños:
Santa Madre María de los Desamparados,
Hoy vengo a rezarte por todos los que caben en las letras de tu acogedor título:
Ampara bajo tu manto protector a todos los sin techo que sufren la intemperie.
Mira con entrañas de misericordia a cuantos padecen cualquier tipo de miseria.
Protege a todos los que sus familias y la sociedad tienen desprotegidos.
Acoge en tu cálido regazo a cuantos se sienten solos, tristes y afligidos.
Recoge entre tus brazos maternales a todos los hijos pródigos huidos del Padre.
Ofrece tu corazón sensible a cuantos sólo hallan insensibilidad y rechazo.
Vela especialmente, Madre Santa, por tus hijitos filipinos que se han quedado huérfanos a causa del tifón. Libra de los malvados a estos pequeños desamparados, cúbrelos con tu manto, haz que encuentren cuanto antes quien los socorra y los acoja con amor.
Y a nosotros, ayúdanos a ayudar con generosidad a cuantos trabajan por asistir a los niños desamparados; recuérdanos siempre, Virgen Santa, las palabras de tu divino Hijo Jesús: "Cuanto hagáis a uno de estos pequeños hermanos míos, me lo hacéis a Mí". Amén
La sagrada imagen de la Virgen de los Desamparados es venerada como patrona de Valencia (España), y data de 1416. Estaba destinada a ir yacente sobre los féretros de los ajusticiados, los náufragos o los desamparados, para indicar la protección que había dispensado a sus almas como abogada e intercesora. Su cabeza reposaba sobre un almohadón; por eso, cuando se expone erguida, inclina la cabeza y vuelve hacia nosotros sus bellos ojos llenos de misericordia, para fijarse más en nuestras necesidades . En una mano leva azucenas y una rosa, símbolo de su purísima concepción. Con la otra, sostiene al Niño Jesús que lleva la cruz. Bajo su manto están los niños inocentes, como signo de protección sobre quienes sufren desde su inocencia: los niños abandonados, los ultrajados, los desamparados. Se trata de una advocación de la Virgen con un profundo sentido cristiano, humano y social.