30/04/2024
Del santo Evangelio según san Juan 14, 27-31a
Qué hermosa tarea nos encomienda el Resucitado, ser portadores de paz, de su paz, de la que el mundo debe ser destinatario prioritario, pues no la conoce, no la puede dar, ni la puede alcanzar sino por la acción del Espíritu Santo. La misión y el desafío que se nos confían son los de interpretar los signos de los tiempos en este momento de cambio de época y marcado por grandes contradicciones. En él encontraremos profundos y verdaderos anhelos de paz y de justicia, de encuentro y de solidaridad entre los seres humanos que requieren la luz del Espíritu Santo y del Resucitado para estar al servicio de todos sin exclusión ni favoritismos.
Los creyentes en la Revelación del Dios Trinidad estamos llamados a encontrar nuevas formas adecuadas al hoy de la historia e iluminadas profundamente por la acción docente del Espíritu Santo para afrontar con determinación, mansedumbre y paz los grandes interrogantes acerca del sentido de la vida, de la dignidad del cuerpo, de la afectividad, de la identidad de género, de la justicia y de la paz, para que sean interpretadas salvíficamente e insertos en la historia de la salvación en la cual todo tiene su lugar y su sentido.
PARA REFLEXIONAR
¿Cómo ser portador de paz en un mundo convulso y lleno de tantos distractores que le impiden hacer silencio, buscar el encuentro con el Espíritu Santo y descubrir a Dios en el mundo?
¿Qué acción de paz puedo realizar hoy para hacer de este mundo un lugar más digno?
ORACIÓN FINAL
Padre, gracias porque Jesús nos ha dado y dejado el don de la paz. Concédenos tu Espíritu Santo para que siendo ella uno de sus frutos la podamos recibir y renovar día a día, siendo constructores de paz y proclamadores silenciosos de su presencia en nuestra vida y en la vida del mundo. Amén.
Sanpablo.co