Infancia Misionera y Monaguillos - IMM

Infancia Misionera y Monaguillos - IMM Formación permanente de Monaguillos. Aprende y conocer que es ser monaguillo, ser monaguillo es servir a Dios mismo por medio del servicio al altar.

Y amar a nuestra Madre la Virgen María. ser monaguillo servidor del altar

Hoy con dicha y gozo tuvimos la consagración de los Neo monaguillos de nuestra parroquia Santa Madre de Dios. Nos unimos...
26/12/2022

Hoy con dicha y gozo tuvimos la consagración de los Neo monaguillos de nuestra parroquia Santa Madre de Dios. Nos unimos en oración para que estos niños y jóvenes sigan perseverando en el servio del altar, con dicha festejamos el nacimiento del niño compartiendo una pequeña actividad como grupo.

Disfrutando del último día de las artes vivas Loja, monaguillos y infancia misionera "Sto. Domingo Sabio" de la parroqui...
28/11/2022

Disfrutando del último día de las artes vivas Loja, monaguillos y infancia misionera "Sto. Domingo Sabio" de la parroquia Santa Madre de Dios

"En la Liturgia terrena pregustamos y tomamos parte en aquella Liturgia celestial, que se celebra en la santa ciudad de ...
30/07/2022

"En la Liturgia terrena pregustamos y tomamos parte en aquella Liturgia celestial, que se celebra en la santa ciudad de Jerusalén, hacia la cual nos dirigimos como peregrinos, y donde Cristo está sentado a la diestra de Dios como ministro del santuario y del tabernáculo verdadero, cantamos al Señor el himno de gloria con todo el ejército celestial; venerando la memoria de los santos esperamos tener parte con ellos y g***r de su compañía; aguardamos al Salvador, Nuestro Señor Jesucristo, hasta que se manifieste El, nuestra vida, y nosotros nos manifestamos también gloriosos con El." ( S.C nro.8 )

¿Qué es una VIMPA?Una VIMPA es un velo o chal que se usa sobre los hombros de los servidores (Acólito o monaguillo) que ...
03/07/2022

¿Qué es una VIMPA?

Una VIMPA es un velo o chal que se usa sobre los hombros de los servidores (Acólito o monaguillo) que llevan la MITRA y el BÁCULO durante las celebraciones Litúrgicas cuando no las usa el obispo, en las iglesias católicas, anglicanas y algunas otras iglesias occidentales.

Su Uso

El VIMPA se utiliza para mantener la MITRA o BÁCULO, evitando así el contacto directo con los pontificales por cualquier persona que no sea el obispo. Los dos VIMPA portadores asisten al obispo durante la misa pontifical y le siguen en procesión. Su función es mostrar a la congregación que la persona que lleva el elemento (ya sea la MITRA o el BÁCULO) no tienen la autoridad de un obispo.

Debido a su forma, muchas personas confunden el VIMPA por un VELO HUMERAL, que se utiliza para mantener la custodia. No hay nada malo con un VIMPA de amoldarse como un velo HUMERAL con tal de que no exagere y sigue las reglas importantes tales como el color y el diseño. El VIMPA es utilizado por los Acólitos o monaguillos y el VELO HUMERAL es usado por el Sacerdote.

Férula papalLa férula es el bastón llevado durante algunas celebraciones litúrgicas. Es similar al báculo pastoral del o...
17/05/2022

Férula papal

La férula es el bastón llevado durante algunas celebraciones litúrgicas. Es similar al báculo pastoral del obispo pero, a diferencia de este último, tiene en la extremidad superior una esfera de metal precioso surmotada por, dependiendo de la tipología, una cruz (con uno o tres brazos horizontales) o un crucifijo.
La férula papal es el bastón pastoral característico del papa, también llamado cruz del pescador. En lugar de ser curvo, en la extremidad presenta una cruz, que antiguamente era de tres brazos. Algunos papas han utilizado una férula terminada tanto en cruz latina como en crucifijo.

Cíngulo  Se llama cíngulo a un cordón, con una borla en cada extremo, usado por los obispos, presbíteros, diáconos y dem...
06/03/2022

Cíngulo

Se llama cíngulo a un cordón, con una borla en cada extremo, usado por los obispos, presbíteros, diáconos y demás ministros en la misa y otros actos litúrgicos que requieren uso de alba. Simboliza la castidad que los sacerdotes deben conservar, y también recuerda el látigo con que flagelaron a Jesús. Usualmente es blanco, aunque también puede ser dorado o del color litúrgico correspondiente a cada celebración. Los sacerdotes lo suelen utilizar para que el alba este sujeta.
El cíngulo trae su origen del término latino cingulum (diminutivo de cinctum) y ha tomado desde el principio la forma de cordón o de faja. En este último caso ha recibido también el nombre de zona y se ha llevado como cinto uniforme o como faja que se liga con cintas y de la cual penden amplios y largos flecos. Para su confección han servido y sirven aún el lino, cáñamo, la lana y la seda con hilos de oro de diferentes colores.

Oración del sacerdote: "Ceñidme, Señor, con el cíngulo de la pureza y extingue en mi cuerpo el fuego de la se*******ad, para que posea siempre la virtud de la continencia y de la castidad"
Praecínge me, Dómine, cíngulo puritátis, et exstingue en lumbis meis humórem libídinis; ut máneat in me virtus continéntiae et castitátis.

El tiempo de Cuaresma según las Normas Universales sobre el año litúrgico  - El tiempo de Cuaresma está ordenado a la pr...
02/03/2022

El tiempo de Cuaresma según las Normas Universales sobre el año litúrgico

- El tiempo de Cuaresma está ordenado a la preparación de la celebración de la Pascua: la liturgia cuaresmal prepara para la celebración del misterio pascual tanto a los catecúmenos, haciéndolos pasar por los diversos grados de la iniciación cristiana, como a los fieles que recuerdan el bautismo y hacen penitencia [13: Cf. Conc. Vat. II, Const. sobre la Sagrada Liturgia, Sacrosanctum Concilium, u. 109.].

- El tiempo de Cuaresma va desde el miércoles de Ceniza hasta la Misa de la Cena del Señor exclusive.

Desde el comienzo de Cuaresma hasta la Vigilia pascual no se dice Aleluya.

- En el miércoles de Ceniza al comienzo de Cuaresma, que en todas partes es tenido como día de ayuno [14: Cf. Pablo VI, Const. Apost. Paenitemini, del 17 de febr. de 1966, II, párr. 3; A.A.S. 58 (1966), p. 184.], se imponen las cenizas.

- Los domingos de este tiempo reciben el nombre de domingo I, II, III, IV, V de Cuaresma. El domingo sexto, en que comienza la Semana Santa, es llamado domingo de Ramos en la Pasión del Señor.

La Epíclesis  La Epíclesis es el nombre que recibe en la celebración de la misa la parte que se dedica a la invocación d...
17/02/2022

La Epíclesis

La Epíclesis es el nombre que recibe en la celebración de la misa la parte que se dedica a la invocación del Espíritu Santo. Deriva del término griego epíklesis (en la Grecia Antigua designaba la invocación de un ser divino, por ejemplo, la sumamente tradicional invocación de las musas por parte de los poetas). Como no es posible ninguna liturgia sin la presencia del Espíritu Santo, la epíclesis es una dimensión fundamental de toda celebración litúrgica. Y puesto que el Espíritu Santo está presente y actúa en la vida de la Iglesia, su presencia y su acción se requiere para la vida de los miembros del Cuerpo de Cristo, especialmente, en la acción litúrgico-sacramental. En todo sacramento o acción litúrgica, en cuanto acontecimientos de culto de la nueva economía de salvación “en espíritu y en verdad", siempre está presente el Espíritu Santo actuando en plenitud: siempre tiene lugar la introducción del Espíritu Santo por medio de su presencia invocada (epíclesis).
En la eucaristía se invoca al Espíritu para que queden consagrados los dones ofrecidos, el pan y el vino, para que se conviertan en el cuerpo y la sangre de Cristo. Y para que la comunión, ayude a la salvación de los que participan de ella y actúe sobre la comunidad eclesial celebrante, se invoca por segunda vez al Espíritu.
La celebración es el lugar por excelencia en el que se invoca y se da al Espíritu Santo. En la bendición del agua bautismal. En el sacramento de la penitencia el ministro pide a Dios, "Padre de misericordia que... derramó el Espíritu Santo para remisión de los pecados", que conceda al penitente el perdón y la paz. En la unción de los enfermos, cuando hay que bendecir el óleo, se pide a Dios, Padre de todo consuelo, que envíe desde el cielo al "Espíritu Santo Paráclito".
Pero es sobre todo en los ritos de ordenación donde se pone de relieve la acción del Espíritu en las epíclesis consecratorias, Sobre el obispo, el presbítero y el diácono.
Por lo demás, no puede haber acción consecratoria sin la invocación del Espíritu Santo, asociada al gesto apostólico de la imposición de manos.Epíclesis es el nombre que recibe en la celebración de la misa la parte que se dedica a la invocación del Espíritu Santo. Deriva del término griego epíklesis (en la Grecia Antigua designaba la invocación de un ser divino, por ejemplo, la sumamente tradicional invocación de las musas por parte de los poetas). Como no es posible ninguna liturgia sin la presencia del Espíritu Santo, la epíclesis es una dimensión fundamental de toda celebración litúrgica. Y puesto que el Espíritu Santo está presente y actúa en la vida de la Iglesia, su presencia y su acción se requiere para la vida de los miembros del Cuerpo de Cristo, especialmente, en la acción litúrgico-sacramental. En todo sacramento o acción litúrgica, en cuanto acontecimientos de culto de la nueva economía de salvación “en espíritu y en verdad", siempre está presente el Espíritu Santo actuando en plenitud: siempre tiene lugar la introducción del Espíritu Santo por medio de su presencia invocada (epíclesis).
En la eucaristía se invoca al Espíritu para que queden consagrados los dones ofrecidos, el pan y el vino, para que se conviertan en el cuerpo y la sangre de Cristo. Y para que la comunión, ayude a la salvación de los que participan de ella y actúe sobre la comunidad eclesial celebrante, se invoca por segunda vez al Espíritu.
La celebración es el lugar por excelencia en el que se invoca y se da al Espíritu Santo. En la bendición del agua bautismal. En el sacramento de la penitencia el ministro pide a Dios, "Padre de misericordia que... derramó el Espíritu Santo para remisión de los pecados", que conceda al penitente el perdón y la paz. En la unción de los enfermos, cuando hay que bendecir el óleo, se pide a Dios, Padre de todo consuelo, que envíe desde el cielo al "Espíritu Santo Paráclito".
Pero es sobre todo en los ritos de ordenación donde se pone de relieve la acción del Espíritu en las epíclesis consecratorias, Sobre el obispo, el presbítero y el diácono.
Por lo demás, no puede haber acción consecratoria sin la invocación del Espíritu Santo, asociada al gesto apostólico de la imposición de manos.
Toda auténtica acción litúrgica es epíclesis del Espíritu, sacramento del Espíritu.

Los traviesos pero serviciales monaguillos  La palabra monaguillo proviene de monjes pequeños. En Italia son conocidos c...
12/02/2022

Los traviesos pero serviciales monaguillos

La palabra monaguillo proviene de monjes pequeños. En Italia son conocidos como chierichetti o pequeños clérigos y en Alemania ministrantes. Se prefiere la palabra acólito, reservando el vocablo "monaguillo" para los ministros extraordinarios o de hecho, es decir, que no han sido nombrados solemnemente y no pertenecen a un "colegio" de acólitos o que ejercen estas funciones. Los monaguillos pasan por diferentes etapas o "niveles" que tienen un lapso de más o menos un año, aunque pueden variar respecto a la región

Los monaguillos son “acólitos de hecho”, que sin haber sido instituidos en el ministerio de acólitos, lo ejercen más o menos establemente en las celebraciones comunitarias.

Las funciones que estos monaguillos pueden desempeñar son:

Atender al servicio del altar.
Ayudar al obispo, al sacerdote y al diácono (o en ocasiones al Papa).
Prestar su servicio en las diversas procesiones, por ejemplo, con la cruz, los cirios, el incensario o el Misal.
Atender en el ofertorio a la recogida de los dones.

EL SACRAMENTO DE LA UNCIÓN DE LOS ENFERMOS  Según el Compendio del Catecismo de la Iglesia 313. ¿Cómo es considerada la ...
12/02/2022

EL SACRAMENTO DE LA UNCIÓN DE LOS ENFERMOS
Según el Compendio del Catecismo de la Iglesia
313. ¿Cómo es considerada la enfermedad en el Antiguo Testamento?
1499-1502
En el Antiguo Testamento, el hombre experimenta en la enfermedad su propia limitación y, al mismo tiempo, percibe que ésta se halla misteriosamente vinculada al pecado. Los profetas intuyeron que la enfermedad podía tener también un valor redentor de los pecados propios y ajenos. Así, la enfermedad se vivía ante Dios, de quien el hombre imploraba la curación.
314. ¿Qué significado tiene la compasión de Jesús hacia los enfermos?
1503-1505
La compasión de Jesús hacia los enfermos y las numerosas curaciones realizadas por él son una clara señal de que con él había llegado el Reino de Dios y, por tanto, la victoria sobre el pecado, el sufrimiento y la muerte. Con su pasión y muerte, Jesús da un nuevo sentido al sufrimiento, el cual, unido al de Cristo, puede convertirse en medio de purificación y salvación, para nosotros y para los demás.
315. ¿Cómo se comporta la Iglesia con los enfermos?
1506-1513
1526-1527
La Iglesia, habiendo recibido del Señor el mandato de curar a los enfermos, se empeña en el cuidado de los que sufren, acompañándolos con oraciones de intercesión. Tiene sobre todo un sacramento específico para los enfermos, instituido por Cristo mismo y atestiguado por Santiago: «¿Está enfermo alguno de vosotros? Llame a los presbíteros de la Iglesia, que oren sobre él y le unjan con óleo en el nombre del Señor» (St 5, 14-15).
316. ¿Quién puede recibir el sacramento de la Unción de los enfermos?
1514-1515
1528-1529
El sacramento de la Unción de los enfermos lo puede recibir cualquier fiel que comienza a encontrarse en peligro de muerte por enfermedad o vejez. El mismo fiel lo puede recibir también otras veces, si se produce un agravamiento de la enfermedad o bien si se presenta otra enfermedad grave. La celebración de este sacramento debe ir precedida, si es posible, de la confesión individual del enfermo.
317. ¿Quién administra este sacramento?
1516
1530
El sacramento de la Unción de los enfermos sólo puede ser administrado por los sacerdotes (obispos o presbíteros).
318. ¿Cómo se celebra este sacramento?
1517-1519
1531
La celebración del sacramento de la Unción de los enfermos consiste esencialmente en la unción con óleo, bendecido si es posible por el obispo, sobre la frente y las manos del enfermo (en el rito romano, o también en otras partes del cuerpo en otros ritos), acompañada de la oración del sacerdote, que implora la gracia especial de este sacramento.
319. ¿Cuáles son los efectos de este sacramento?
1520-1523
1532
El sacramento de la Unción confiere una gracia particular, que une más íntimamente al enfermo a la Pasión de Cristo, por su bien y por el de toda la Iglesia, otorgándole fortaleza, paz, ánimo y también el perdón de los pecados, si el enfermo no ha podido confesarse. Además, este sacramento concede a veces, si Dios lo quiere, la recuperación de la salud física. En todo caso, esta Unción prepara al enfermo para pasar a la Casa del Padre.
320. ¿Qué es el Viático?
1524-1525
El Viático es la Eucaristía recibida por quienes están por dejar esta vida terrena y se preparan para el paso a la vida eterna. Recibida en el momento del tránsito de este mundo al Padre, la Comunión del Cuerpo y de la Sangre de Cristo mu**to y resucitado, es semilla de vida eterna y poder de resurrección.

LA LUZ Y SU ARDOR  Por Romano Guardini Aspiramos a la unión con Dios.Es una necesidad de nuestra naturaleza.Dos caminos ...
03/02/2022

LA LUZ Y SU ARDOR
Por Romano Guardini

Aspiramos a la unión con Dios.
Es una necesidad de nuestra naturaleza.
Dos caminos nos conducen a esta unión, que aunque diferentes nos llevan igualmente a este fin.
El primero es el camino del conocimiento y del amor.
Conocer, es ya unirse. El conocimiento nos hace penetrar las cosas; conociendo las atraemos hacia nosotros. N os las apropiamos. Las cosas conocidas llegan a formar parte de nuestro propio ser. Amar, es también unirse con el objeto y no sólo tender hacia él. El amor en si mismo es ya una unidad. Cuanto más amamos una cosa, más ella nos pertenece.
Pero hablamos aquí de un amor especial. Para entendernos lo llamamos "espiritual", aun cuando el término exprese malla realidad, ya que existe otro amor espiritual del que hablaremos más adelante. El amor de que tratamos ahora nos une no tanto en la posesión del ser amado, cuanto en el impulso mismo que nos lleva hacia él; en el conocimiento y el sentimiento.
¿No existirá algo en el mundo capaz de representar este modo de unirse a Dios? ¿No habrá algo que pueda simbolizarlo?
Seguramente y a maravilla: la luz y su ardor.
He aquí, por ejemplo, un cirio con la llama brillante.
Nuestro ojo ve su luz, la recibe en sí; forma una sola cosa con ella, sin embargo no la ha tocado. La llama queda intacta, al igual que el ojo, y no obstante los dos se han fundido en uno; han realizado la unión íntima sin tocarse, ni mezclarse; una unión respetuosa y casta, si me es lícito expresarme así.
He aquí un símbolo profundo de la unión que el conocimiento realiza entre Dios y el alma. "Dios es verdad" -nos dice la Escritura-. Ahora bien, quien conoce la verdad, la posee en el espíritu. Por consiguiente, Dios está en el alma de quien lo conoce bien; Dios vive en el espíritu de quien verdaderamente piensa en El. "Conocer a Dios" equivale, pues, a unirse a El, así como el ojo se une con la llama en la visión de la luz.
Existe otra clase de unión: la del fuego. Sentimos sus ardores en las manos y el rostro; advertimos que su calor nos penetra y sin embargo su llama permanece intacta.
Esto simboliza el amor: la llama que es Dios nos penetra con sus ardores y nos une a ella sin que jamás la hayamos tocado. Porque Dios es bueno, y quien ama lo bueno ya lo posee en su espíritu. Lo bueno es mío, ni bien lo amo; y cuanto más lo amo, más me pertenece, y sin embargo yo no toco lo bueno. "Dios es Amor", ha dicho San Juan," y el que permanece en el amor, permanece en Dios y Dios en él"
Conocer a Dios, amarle, es entonces, unirse a El.
¿Qué otra cosa será la bienaventuranza eterna sino amor y visión? Y la bienaventuranza eterna no consiste en estar ante Dios, hambrientos, insatisfechos. Todo lo contrario: es la unión más profunda, es la plenitud, la saciedad, la hartura perfectas.
La llama -hemos visto- es el símbolo de nuestra alma. Ahora descubrimos también en ella el símbolo del Dios Viviente, "porque Dios es luz, y no hay en El oscuridad alguna". Como la llama irradia luz -así Dios, verdad. El alma acepta en sí la Verdad y en ella se une a Dios, así como nuestro ojo mira la luz y en ella se transforma en una cosa con la llama. La llama expande calor; Dios, bondad bienhechora. Y el alma que ama a Dios se une a El, en la Bondad, así como las manos y el rostro se truecan en una cosa con la llama, cuando sienten su calor.
Pero la llama se eleva en toda su nobleza, intacta y pura; semejante al Altísimo de quien se ha dicho que "habita en la luz inaccesible." ¡Oh llama, que iluminas y calientas - tú eres la imagen del Dios Viviente!
¡Qué bien comprendemos ahora que el cirio consagrado el Sábado Santo, sea el símbolo de Cristo!...
¡Que el diácono lo presente, estremecido de emoción, como el lumem Christi! ... i Y que todas las luminarias del templo se enciendan en su fuego, a fin que la Luz y el Calor de Dios Viviente todo lo ilumine y lo suavice con su Bondad!

Dirección

Pío Jaramillo Alvarado
Loja

Página web

Notificaciones

Sé el primero en enterarse y déjanos enviarle un correo electrónico cuando Infancia Misionera y Monaguillos - IMM publique noticias y promociones. Su dirección de correo electrónico no se utilizará para ningún otro fin, y puede darse de baja en cualquier momento.

Compartir