07/02/2026
Las luciérnagas están desapareciendo y podríamos ser la última generación en verlas.
Durante años fueron parte normal de las noches. Solo hacía falta apagar la luz y salir al patio para verlas volar entre los árboles. Hoy, en muchos lugares, ya no aparecen. No es que estén escondidas. Simplemente cada vez hay menos.
Los científicos explican que hay varias razones. Las ciudades crecieron y se quedaron con su espacio. Las luces artificiales confunden sus señales y ya no logran encontrarse para reproducirse. Los pesticidas acaban con ellas y también con los insectos que les sirven de alimento. A eso se suma el cambio del clima, que altera sus ciclos.
En algunas regiones ya se reportan temporadas completas sin una sola luciérnaga. Y en otras, su presencia se volvió algo raro, cuando antes era común.