02/05/2025
Entre dudas, heridas y tropiezos, he caído, pero sigo con firmeza.
No por fuerza, ni por mi destreza, sino por Tu amor, que nunca cesa.
Levanta tus manos y dile a Dios heme aquí una vez más, dispuesto a seguir luchando.
Filipenses 3:13-14:
“Olvidando ciertamente lo que queda atrás, y extendiéndome a lo que está delante, prosigo a la meta, al premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús.”