Santuario Divino Niño Jesús Yo Reinare

Santuario Divino Niño Jesús Yo Reinare sanaciones exorcismos y todo tipo de servicios religiosos
+593 98 822 9437

Un año más señor te acompañamos en el huerto de los olivos
03/04/2026

Un año más señor te acompañamos en el huerto de los olivos

01/04/2026

PROCESION Y MISA DOMINGO DE RAMOS

Send a message to learn more

27/02/2026
01/02/2026

Homilía 4 domingo tiempo ordinario CICLO A
El evangelio de hoy, se llaman las bienaventuranzas, o el sermón del monte. En este pasaje Jesús nos enseña los fundamentos de cómo ser un buen discípulo suyo, es decir: nos enseña una serie de actitudes que serán recompensadas en su Reino. Podemos encontrar una relación profunda entre sufrimiento y recompensa que nos lleva a replantear la forma cómo vemos la vida y nos invita a vivirla de una forma completamente diferente, es decir: atreves de la metanoia , el cambio de mentalidad
Podemos, entonces, encontrar también un contraste más entre la forma cómo vemos la vida nosotros y la forma cómo la ve Dios. Todos pensamos que llorar es para cobardes o débiles, todos queremos ser ricos, poderosos y pensamos que hay que ser alguien “importante” en la vida; Sin embargo, Jesús aquí nos enseña que hay grandeza en reconocer nuestra necesidad de Dios, en llorar por quienes lloran y en ser humildes.
Este es el espíritu mismo del evangelio que debería ser parte de nuestra reflexión diaria. Jesús nos enseña que hay recompensas enormes si decidimos vivir la vida a la manera de Dios y no a la nuestra. Dice la primera bienaventuranza: El Reino de los cielos es de los pobres en espíritu: Jesús promete que su Reino pertenece a aquellos que, humildemente, reconocen cuánto necesitan a Dios en sus vidas. Que saben que nada son, nada tienen y nada pueden hacer sin Dios. La pobreza espiritual se refiere a reconocer que no sabemos cómo vivir nuestra vida y que necesitamos a Dios para aprender a vivirla con el significado verdadero. Los niños son humildes y se dejan llevar por sus padres en su vida diaria, confiando en que los llevarán por buen camino; de igual manera, debemos ser nosotros con Dios.
2. Los que lloran serán consolados: ¿Cuántos de nosotros, hemos llorado y sufrido por los problemas de este mundo?, falta de plata, enfermedad, muerte de un ser querido etc., todos, pero… ¿quién de nosotros lloramos por los pecados que cometemos? Dios nos promete que recibiremos su consuelo. Pero este consuelo solo vendrá, cuando realmente aprendamos a llorar por lo que realmente es importante, llorar por nuestros pecados, es decir: a medida de que reconozcamos nuestros pecados nos arrepintamos y nos confesemos, hay recibiremos el consuelo de Dios, por que habremos aprendido la lección y a valorar a Dios sobre todas las cosas, es decir aprenderemos a llorar con el que llora y a reír con el que ríe, y ese consuelo, no solo lo recibiremos nosotros, sino también los que nos rodean, porque nos compadeceremos de ellos y le daremos sentido a nuestro llanto. ¿Cuántas veces te has compadecido por alguien que sufre necesidad? Si lloras por quienes lloran entonces tendrás recompensa en los cielos.
3. Los mansos recibirán la tierra por heredad: Ser humilde trae una recompensa enorme de parte de Dios en su Reino. En un mundo donde todos quieren ser primeros, Dios nos llama a ser siervos de los demás; en un mundo donde todos quieren devolver mal por mal, Dios nos enseña a hacer bien a quienes nos hace mal; en un mundo donde todos quieren ser más que los demás, Dios nos enseña a buscar su presencia con humildad y vivir para servirle a él y al prójimo.
4. Los que anhelan justicia serán saciados: Hay grandes noticias para ti, si en tu corazón hay un anhelo de ver justicia en el mundo. Vivimos en un mundo con desigualdad social, pobreza, miseria, dolor, sufrimiento, violencia, destrucción, guerra y muerte. Si tu corazón siente dolor al ver esta situación entonces debes sentirte feliz porque llegará el día en que Dios le pondrá fin.
5. Los misericordiosos recibirán misericordia: Si te acuerdas del pobre y del necesitado, si apoyas económicamente a quien padece necesidad, si eres hospitalario, si no cierras tu corazón a los huérfanos, a los ancianos, a las viudas; a los encarcelados, si tu corazón es generoso, si te compadeces de quien se ha equivocado y no lo juzgas, sino que abres tu corazón para restaurarlo; entonces tienes galardón en los cielos. La misericordia que diste te será devuelta, no al 30, no al 60 no al 90, si no al 100x1
6. Los de limpio corazón verán a Dios: Aquellos que buscan vivir una vida limpia para Dios, que quieren vivir una vida en santidad y obediencia a sus mandamientos, que limpian su corazón diariamente con su Palabra para aprender a conocerlo más y para reconocer los propios errores para confesarlos y mejorarlos tendrán el privilegio de ver a Dios.
7. Los pacificadores serán nombrados hijos de Dios: Vivimos en una sociedad, donde reina la ira, la envidia, donde todos hablan mal del otro, murmuran y reaccionan impulsivamente a los malos tratos recibidos. Esto lo vemos en todo nivel, en las familias, en los trabajos, en la sociedad, entre las mismas naciones. En esta sociedad Dios nos llama a buscar la paz con todos y a buscar que todos estén en paz.
8. Los que son perseguidos por la justicia recibirán el Reino: Aquellos que son acusados por sus familias por recibir el evangelio de Jesucristo, que son objeto de burla de sus compañeros de trabajo o estudio, que son perseguidos por la sociedad, violentamente o no, por causa de Jesús recibirán el Reino de los cielos.
9. Los que son vituperados y perseguidos tendrán grande premio: A los profetas de Dios en tiempos del antiguo testamento los perseguían por predicar la verdad. De la misma forma, si somos perseguidos, y levantan e inventan chismes de nosotros o si somos objeto de burla, rechazo e incluso violencia por causa de Jesús; debemos alegrarnos porque hay grande recompensa para nosotros.
Así pues querido hermano y hermana, animo, porque la recompensa eterna nos está esperando
AMEN QUE ASI SEA

Send a message to learn more

11/01/2026

HOMILIA BAUTISMO DE JESUS CICLO A
Bueno, hoy celebramos la fiesta del bautismo de Jesús, y con esta fiesta damos por terminado el tiempo litúrgico de la navidad. ¿Cuántos de aquí están bautizados? Pues hoy es el día en que tenemos que recordar nuestro bautismo y compromiso con Dios. Hace muchos años para algunos, no tantos para otros, nuestros padres nos llevaron a la iglesia para ser bautizados, ese día, antes de bautizarnos, el sacerdote en el interrogatorio bautismal, les hizo una pregunta: ¿Qué pedís a la iglesia para este niño? Y tanto los padres como padrinos, respondieron: la gracia del bautismo. El bautismo, no es solo el día tal, del mes tal, del año tal, ¡NO¡ el bautismo es un sacramento, una gracia de Dios para nosotros que imprime carácter, es decir: que marca nuestra alma para siempre. El rito del bautismo se puede hacer de 3 maneras, la 1 por inmersión, como hacen los ortodoxos, 2 por aspersión, esto es salpicando un poquito de agua, que se suele hacer con los enfermos terminales que no están bautizados y 3 por chorreo, que es el que más utilizamos, y es cuando el sacerdote echa 3 chorritos de agua sobre la cabeza invocando a la santísima trinidad. ¿Todos los bautismos son validos? NO. Solo los que se hacen invocando a la santísima trinidad, es decir en el nombre del padre, del hijo, y del E.S. y ¿Qué significa ese gesto del agua? Pues que morimos al pecado original, y recibimos la resurrección, es decir: la nueva vida de hijos de Dios. YA NO VIVO YO, MAS CRISTO VIVE EN MI. Hay gente por ahí que dice que todos somos hijos de Dios, pues eso es una mentira, que todos somos criaturas amadas de Dios, si, pero hijos no. Dios padre, solo tiene un hijo, y está sentado a su derecha, y ¿Quién es ese? Jesús, lo decimos en el credo creo en Jesucristo su único hijo, nuestro señor. Aparte hay muchos versículos bíblicos que lo dicen, por citar 1: Juan 3-16 de tal manera amo Dios al mundo, que envió a su único hijo, para que todo el que crea en el no se pierda, mas tenga vida eterna. ¿Entonces, como nos hacemos hijos de Dios? pues por medio del sacramento del bautismo. Y hay muchos versículos que dicen esto, por ejemplo: pero a quienes lo recibieron les dio poder de ser hijos de Dios, lo vemos en Juan. ¿Que recibieron? El espíritu, y ¿Dónde recibimos al E.S? En el bautismo, y ahí es cuando Dios padre abre los cielos, nos reconoce y adapta como hijos en Cristo y nos unge con el espíritu santo, haciéndonos siervos y participes de la vida divina, Y eso es lo que nos explica Isaías en la primera lectura. Todos sabemos, que el siervo de Yavé, por excelencia es Jesús, y nosotros en Jesús, también nos hacemos siervos, y ahí es donde empezamos a ser imagen y semejanza de Dios en la tierra. Dice la lectura: mirad mi siervo, mí elegido a quien prefiero. Sobre el he puesto mi Espíritu. No gritara, no clamara, no voceara por las calles, la caña cascada no la quebrara, el pabilo vacilante no lo apagara. La pregunta aquí seria: ¿Qué clase de siervos somos? Dicho de otra manera: ¿Qué imagen de Dios estamos dando al mundo? ¿Somos de los que gritamos cuando recibimos un no por respuesta? ¿Somos de los que clamamos cuando cuestionan nuestra fe? Es decir ¿nos peleamos echando las cosas en cara? ¿Somos de los que voceamos por las calles del chisme de los demás? ¿Qué hacemos cuando vemos a una caña cascada? Entiéndase como persona, ¿la terminamos de romper, con la indiferencia y el egoísmo? O ¿le damos un abrazo y le decimos: con tu quiero y mi puedo vamos juntos compañero? ¿Qué hacemos cuando vemos a un pabilo vacilante? Es decir a una persona que está perdiendo la fe, el ánimo ¿la dejamos de lado? O ¿la vamos a buscar a su casa y le decimos: vamos a misa que el señor te echa de menos? ¿Realmente demostramos que el espíritu del señor esta sobre nosotros? Si no es así, tenemos que recordar, que somos el pueblo de la nueva alianza, instituido para ser luz de las naciones y sal del mundo, y tenemos una misión, abrir los ojos a los ciegos, sacar a los cautivos de la prisión, y de las mazmorras a los que habitan en tinieblas. Hoy el Señor, nos llama a recordar y renovar nuestro bautismo, para que le digamos a todos, que la oportunidad de salvación es para toda la humanidad, por eso, en la segunda lectura echo de los apóstoles, por boca de Pedro nos dice: Esta claro que Dios no hace distinciones, acepta al que lo teme y practica la justicia. A Dios no le importa si eres guapo o feo, si eres rico o pobre, alto o bajo, listo o tonto, joven o viejo, a él lo que le importa, es que tengas una relación personal con él. Dice la lectura al que lo teme. Este temor no es un temor de pánico, si no un temor de amor justicia y respeto, es decir: no tenemos que pensar como algunos que tienen a Dios solo como su señor, que piensan que si no hacen todo lo que su señor les manda los castigara, ¡NO¡ nosotros somos hijos, el Señor es juez justo SI¡ pero también es padre amoroso, y tenemos que relacionarnos con él como lo que es, nuestro padre amorosos, lento para la ira y rico en misericordia, es decir: le sirvo porque lo amo, me cuido la fe, porque no quiero caer en injusticia, por ejemplo: prefiero dejarlo morir antes que darle mi sangre, me cuido de pecar, porque soy testimonio vivo de mi padre en la tierra, y si peco, pues no me alejo de él, si no que me arrepiento, me confieso, le pido perdón y sigo el camino hacia la santidad. Y todo esto, lo vemos reflejado en el evangelio cuando dice: En aquel tiempo, jesus fue desde galilea al Jordán y se presento ante Juan para que lo bautizara. Jesus, no tenía ningún pecado, ni mucho menos algo por lo cual arrepentirse, recordemos lo que dice la biblia, se hizo semejante en todo a nosotros, menos en el pecado, pero aun así, fue a bautizarse. ¿Por qué? 1 para identificarse con nosotros, 2 para darnos el ejemplo de humildad, 3 para demostrarnos, que Dios no es un Dios lejano, si no un Dios cercano, que no le importa humillarse ni descender al mismo in****no, con tal de acompañarte y hacerte resucitar, y esto no lo digo yo, lo decimos en el credo, fue crucificado, mu**to y sepultado, descendió a los in****nos y al 3 día resucito. Juan daba un bautismo de arrepentimiento, no era sacramental, si no que simbolizaba, que la persona se arrepentía, y hacia el propósito de cambiar de vida, por eso, cuando Juan vio a Jesús, lo intento disuadir diciéndole: Yo soy el que necesita que tú me bautices, y ¿tú vienes a mí? Es decir: tú que eres perfecto, sin mancha ni arruga, tú que no necesitas cambiar nada ni arrepentirte de nada, tú ¿te quieres bautizar? Esto es una locura. Es como si nosotros, fuéramos al doctor y le dijéramos: hola doctor, estoy bien, me encuentro bien, no me duele nada, pero quiero que me opere del corazón. ¿Qué nos diría el doctor? Usted está loco ¿sí o no? Pues eso es lo que Dios por medio de Jesús, quiere demostrarnos, que nos ama con tal locura, que no le importa ser contado entre los pecadores, con tal de llegar a nuestro corazón, y mostrarnos cuál es la voluntad del padre para nosotros, por eso Jesús le contesto: déjalo ahora, está bien que cumplamos así todo lo que Dios quiere. Eso es lo único que le importa a Jesús, cumplir la voluntad de su padre. ¿Y cuál es la voluntad de su padre? Que entendamos de una santa vez, que Dios no quiere que nadie se pierda, que nadie se condene, que nadie sufra, que nadie llore. Que no le importa hacer pecador al 3 veces santo, con tal de darte la oportunidad de que conozcas la plena felicidad y libertad de ser un hijo de Dios. Por eso, apenas se bautizo Jesús, se abrió el cielo y vio que él ES bajaba como una paloma y vino una voz del cielo que decía: este es mi hijo amado, mi predilecto. Hermanos, Jesús es el cordero de Dios que quita el pecado del mundo, lo decimos en cada misa antes de comulgar. ¿Por qué? Porque cuando nos bautizamos, el cargo sobre sus hombros todos nuestros pecados, y los destruyo en la cruz, para que Dios padre, también pueda decir de ti lo mismo que dijo de él: TU ERES MI HIJO AMADO, TU ERES MI PREDILECTA, EN TI ME COMPLAZCO, TODOS LOS AQUÍ PRESENTES TODOS SOIS MIS HIJOS AMADOS, EN QUIENES ME COMPLAZCO. Así pues, querido hermanos y hermanas, nunca olvidemos quienes somos en el Señor, demos abiertamente testimonio de nuestra fe y seamos otros Cristos fieles siervos de Dios, para que quienes nos conozcan, puedan decir: estaba ungido con la fuerza del espíritu santo, vivió haciendo el bien, curando a los oprimidos por el diablo y todo lo consiguió, porque Dios estaba con el
¿Amen? Que así sea

HOMILIA BAUTISMO DE JESUS CICLO A
Bueno, hoy celebramos la fiesta del bautismo de Jesús, y con esta fiesta damos por terminado el tiempo litúrgico de la navidad. ¿Cuántos de aquí están bautizados? Pues hoy es el día en que tenemos que recordar nuestro bautismo y compromiso con Dios. Hace muchos años para algunos, no tantos para otros, nuestros padres nos llevaron a la iglesia para ser bautizados, ese día, antes de bautizarnos, el sacerdote en el interrogatorio bautismal, les hizo una pregunta: ¿Qué pedís a la iglesia para este niño? Y tanto los padres como padrinos, respondieron: la gracia del bautismo. El bautismo, no es solo el día tal, del mes tal, del año tal, ¡NO¡ el bautismo es un sacramento, una gracia de Dios para nosotros que imprime carácter, es decir: que marca nuestra alma para siempre. El rito del bautismo se puede hacer de 3 maneras, la 1 por inmersión, como hacen los ortodoxos, 2 por aspersión, esto es salpicando un poquito de agua, que se suele hacer con los enfermos terminales que no están bautizados y 3 por chorreo, que es el que más utilizamos, y es cuando el sacerdote echa 3 chorritos de agua sobre la cabeza invocando a la santísima trinidad. ¿Todos los bautismos son validos? NO. Solo los que se hacen invocando a la santísima trinidad, es decir en el nombre del padre, del hijo, y del E.S. y ¿Qué significa ese gesto del agua? Pues que morimos al pecado original, y recibimos la resurrección, es decir: la nueva vida de hijos de Dios. YA NO VIVO YO, MAS CRISTO VIVE EN MI. Hay gente por ahí que dice que todos somos hijos de Dios, pues eso es una mentira, que todos somos criaturas amadas de Dios, si, pero hijos no. Dios padre, solo tiene un hijo, y está sentado a su derecha, y ¿Quién es ese? Jesús, lo decimos en el credo creo en Jesucristo su único hijo, nuestro señor. Aparte hay muchos versículos bíblicos que lo dicen, por citar 1: Juan 3-16 de tal manera amo Dios al mundo, que envió a su único hijo, para que todo el que crea en el no se pierda, mas tenga vida eterna. ¿Entonces, como nos hacemos hijos de Dios? pues por medio del sacramento del bautismo. Y hay muchos versículos que dicen esto, por ejemplo: pero a quienes lo recibieron les dio poder de ser hijos de Dios, lo vemos en Juan. ¿Que recibieron? El espíritu, y ¿Dónde recibimos al E.S? En el bautismo, y ahí es cuando Dios padre abre los cielos, nos reconoce y adapta como hijos en Cristo y nos unge con el espíritu santo, haciéndonos siervos y participes de la vida divina, Y eso es lo que nos explica Isaías en la primera lectura. Todos sabemos, que el siervo de Yavé, por excelencia es Jesús, y nosotros en Jesús, también nos hacemos siervos, y ahí es donde empezamos a ser imagen y semejanza de Dios en la tierra. Dice la lectura: mirad mi siervo, mí elegido a quien prefiero. Sobre el he puesto mi Espíritu. No gritara, no clamara, no voceara por las calles, la caña cascada no la quebrara, el pabilo vacilante no lo apagara. La pregunta aquí seria: ¿Qué clase de siervos somos? Dicho de otra manera: ¿Qué imagen de Dios estamos dando al mundo? ¿Somos de los que gritamos cuando recibimos un no por respuesta? ¿Somos de los que clamamos cuando cuestionan nuestra fe? Es decir ¿nos peleamos echando las cosas en cara? ¿Somos de los que voceamos por las calles del chisme de los demás? ¿Qué hacemos cuando vemos a una caña cascada? Entiéndase como persona, ¿la terminamos de romper, con la indiferencia y el egoísmo? O ¿le damos un abrazo y le decimos: con tu quiero y mi puedo vamos juntos compañero? ¿Qué hacemos cuando vemos a un pabilo vacilante? Es decir a una persona que está perdiendo la fe, el ánimo ¿la dejamos de lado? O ¿la vamos a buscar a su casa y le decimos: vamos a misa que el señor te echa de menos? ¿Realmente demostramos que el espíritu del señor esta sobre nosotros? Si no es así, tenemos que recordar, que somos el pueblo de la nueva alianza, instituido para ser luz de las naciones y sal del mundo, y tenemos una misión, abrir los ojos a los ciegos, sacar a los cautivos de la prisión, y de las mazmorras a los que habitan en tinieblas. Hoy el Señor, nos llama a recordar y renovar nuestro bautismo, para que le digamos a todos, que la oportunidad de salvación es para toda la humanidad, por eso, en la segunda lectura echo de los apóstoles, por boca de Pedro nos dice: Esta claro que Dios no hace distinciones, acepta al que lo teme y practica la justicia. A Dios no le importa si eres guapo o feo, si eres rico o pobre, alto o bajo, listo o tonto, joven o viejo, a él lo que le importa, es que tengas una relación personal con él. Dice la lectura al que lo teme. Este temor no es un temor de pánico, si no un temor de amor justicia y respeto, es decir: no tenemos que pensar como algunos que tienen a Dios solo como su señor, que piensan que si no hacen todo lo que su señor les manda los castigara, ¡NO¡ nosotros somos hijos, el Señor es juez justo SI¡ pero también es padre amoroso, y tenemos que relacionarnos con él como lo que es, nuestro padre amorosos, lento para la ira y rico en misericordia, es decir: le sirvo porque lo amo, me cuido la fe, porque no quiero caer en injusticia, por ejemplo: prefiero dejarlo morir antes que darle mi sangre, me cuido de pecar, porque soy testimonio vivo de mi padre en la tierra, y si peco, pues no me alejo de él, si no que me arrepiento, me confieso, le pido perdón y sigo el camino hacia la santidad. Y todo esto, lo vemos reflejado en el evangelio cuando dice: En aquel tiempo, jesus fue desde galilea al Jordán y se presento ante Juan para que lo bautizara. Jesus, no tenía ningún pecado, ni mucho menos algo por lo cual arrepentirse, recordemos lo que dice la biblia, se hizo semejante en todo a nosotros, menos en el pecado, pero aun así, fue a bautizarse. ¿Por qué? 1 para identificarse con nosotros, 2 para darnos el ejemplo de humildad, 3 para demostrarnos, que Dios no es un Dios lejano, si no un Dios cercano, que no le importa humillarse ni descender al mismo in****no, con tal de acompañarte y hacerte resucitar, y esto no lo digo yo, lo decimos en el credo, fue crucificado, mu**to y sepultado, descendió a los in****nos y al 3 día resucito. Juan daba un bautismo de arrepentimiento, no era sacramental, si no que simbolizaba, que la persona se arrepentía, y hacia el propósito de cambiar de vida, por eso, cuando Juan vio a Jesús, lo intento disuadir diciéndole: Yo soy el que necesita que tú me bautices, y ¿tú vienes a mí? Es decir: tú que eres perfecto, sin mancha ni arruga, tú que no necesitas cambiar nada ni arrepentirte de nada, tú ¿te quieres bautizar? Esto es una locura. Es como si nosotros, fuéramos al doctor y le dijéramos: hola doctor, estoy bien, me encuentro bien, no me duele nada, pero quiero que me opere del corazón. ¿Qué nos diría el doctor? Usted está loco ¿sí o no? Pues eso es lo que Dios por medio de Jesús, quiere demostrarnos, que nos ama con tal locura, que no le importa ser contado entre los pecadores, con tal de llegar a nuestro corazón, y mostrarnos cuál es la voluntad del padre para nosotros, por eso Jesús le contesto: déjalo ahora, está bien que cumplamos así todo lo que Dios quiere. Eso es lo único que le importa a Jesús, cumplir la voluntad de su padre. ¿Y cuál es la voluntad de su padre? Que entendamos de una santa vez, que Dios no quiere que nadie se pierda, que nadie se condene, que nadie sufra, que nadie llore. Que no le importa hacer pecador al 3 veces santo, con tal de darte la oportunidad de que conozcas la plena felicidad y libertad de ser un hijo de Dios. Por eso, apenas se bautizo Jesús, se abrió el cielo y vio que él ES bajaba como una paloma y vino una voz del cielo que decía: este es mi hijo amado, mi predilecto. Hermanos, Jesús es el cordero de Dios que quita el pecado del mundo, lo decimos en cada misa antes de comulgar. ¿Por qué? Porque cuando nos bautizamos, el cargo sobre sus hombros todos nuestros pecados, y los destruyo en la cruz, para que Dios padre, también pueda decir de ti lo mismo que dijo de él: TU ERES MI HIJO AMADO, TU ERES MI PREDILECTA, EN TI ME COMPLAZCO, TODOS LOS AQUÍ PRESENTES TODOS SOIS MIS HIJOS AMADOS, EN QUIENES ME COMPLAZCO. Así pues, querido hermanos y hermanas, nunca olvidemos quienes somos en el Señor, demos abiertamente testimonio de nuestra fe y seamos otros Cristos fieles siervos de Dios, para que quienes nos conozcan, puedan decir: estaba ungido con la fuerza del espíritu santo, vivió haciendo el bien, curando a los oprimidos por el diablo y todo lo consiguió, porque Dios estaba con el
¿Amen? Que así sea

Send a message to learn more

08/01/2026

Francisco buscaba un concilio, lo ara León Xiv?

06/01/2026

Dirección

Ibarra

Teléfono

+593988229437

Página web

Notificaciones

Sé el primero en enterarse y déjanos enviarle un correo electrónico cuando Santuario Divino Niño Jesús Yo Reinare publique noticias y promociones. Su dirección de correo electrónico no se utilizará para ningún otro fin, y puede darse de baja en cualquier momento.

Contacto El Lugar De Culto

Enviar un mensaje a Santuario Divino Niño Jesús Yo Reinare:

Compartir