26/05/2026
Santa Mariana de Jesús nació en Quito en 1618. Desde muy pequeña mostró un gran amor por Dios, dedicando su vida a la oración, la penitencia y el servicio a los más necesitados.
Es conocida como “La Azucena de Quito” por su pureza y santidad. Vivió una vida sencilla y ofrecía sacrificios por la conversión de las personas y por su ciudad. La tradición cuenta que, durante una epidemia y fuertes terremotos en Quito, ofreció su vida a Dios para que el pueblo fuera protegido. Poco tiempo después enfermó y murió en 1645, a los 26 años.
Fue canonizada por Papa Pío XII en 1950, convirtiéndose en la primera santa ecuatoriana. Su ejemplo sigue inspirando a vivir con fe, amor y entrega a Dios.