06/11/2020
❤️
A MIS JOVENES DE TODO EL MUNDO:
En un frío Agosto de 1991, recibí una profecía que se cumplió palabra por palabra, (El me dijo lo que pasaría año tras año) y solo falta UNA sola cosa por cumplirse, que ocurrirá en breve; de la que aún no puedo hablar, y que guardo con la mayor reserva.
"Pastor de los jóvenes te dirán", "Los medios de comunicación te entrego", "Bendecirás como un río a muchas naciones; prestarás y no pedirás prestado", etc.
Y entre esas hermosas promesas, me dijo: "Trabajarás sin descanso, no tendrás tiempo de hablar o de mirar a nadie más; solo te enfocarás en Mi".
Y así llevo 33 fructíferos años, enfocado en mi llamado.
Comencé a los 19 años; ya tengo 52 y sigo enfocado en el arado; siempre tuve claro que Dios no me pedirá cuentas por los demás, sino por mi llamado.
¿Un consejo? El día que subas a un estrado para hablar de alguien más, en lugar de Cristo; el día en que en vez de hablar de Jesús, sientas la tentación de hablar mal de otro ministerio; ya es hora de renunciar (o de reflexionar si realmente fuiste llamado). Además, te hará ver muy mal. Solo las vidas pequeñas y mediocres viven pendientes de los demás.
Cuando no hay revelación Divina, solo queda la carne, la envidia, la amargura, los celos; y eso, jamás bendice a nadie.
Un consejo a mis jóvenes de siempre:
Nunca dejes de BENDECIR y verás como PERMANECE tu llamado con los años. Dios te hace prevalecer.
Observa los "jueces" y verás como se diluyen en poquito tiempo; es un principio que nunca falla.
BENDICE Y SERAS BENDECIDO.
Este domingo te espero con: "El último mensaje".