28/09/2026
¡SEÑOR, ABRE NUESTROS OJOS! 🫂
Ayuda viene en camino 🙌
2 Reyes 6:15-17
Hay momentos en la vida en los que nuestros ojos solamente alcanzan a ver el problema, el peligro, la oposición y las circunstancias que nos rodean.
Pero la Biblia nos enseña que lo que podemos ver no siempre representa toda la realidad.
Eliseo y su criado estaban en Dotán cuando el ejército de Siria rodeó la ciudad para capturarlos. Cuando el criado salió y vio los caballos y carros del ejército enemigo, se llenó de temor y preguntó:
¡Ah, señor mío! ¿qué haremos?
2 Reyes 6:15
Humanamente hablando, la situación parecía desesperante.
Pero Eliseo respondió:
No tengas miedo, porque más son los que están con nosotros que los que están con ellos.
2 Reyes 6:16
¡Qué declaración tan poderosa!
El criado estaba viendo un ejército enemigo.
Eliseo estaba confiando en el Dios que ellos no podían ver.
Entonces Eliseo oró:
Te ruego, oh Jehová, que abras sus ojos para que vea.
📖 2 Reyes 6:17
Y ocurrió algo extraordinario:
Entonces Jehová abrió los ojos del criado, y miró; y he aquí que el monte estaba lleno de gente de a caballo, y de carros de fuego alrededor de Eliseo.
El problema no había desaparecido; lo que cambió fue la perspectiva del criado!
Esto nos confronta profundamente.
A veces nosotros también preguntamos:
Señor, ¿qué voy a hacer?
Vemos la enfermedad, la escasez, la oposición, la crisis familiar, las puertas cerradas, la injusticia o una situación que parece imposible.
Y podemos llegar a pensar:
Estoy solo.
No hay salida.
Ya no puedo más.
Pero este pasaje nos recuerda que nuestra visión es limitada, mientras que Dios ve la realidad completa.
No todo lo que existe puede verse con los ojos naturales.
El criado necesitaba que Dios abriera sus ojos para comprender que había una realidad que no estaba percibiendo.
Y aquí viene la confrontación:
¿Cuántas veces interpretamos nuestra situación solamente por lo que nuestros ojos ven?
¿Acaso porque no ves una salida significa que Dios no está obrando?
¿Porque no ves respuesta significa que Dios está ausente?
¿Porque estás rodeado de problemas significa que estás abandonado?
¡No confundas lo que tus ojos alcanzan a ver con todo lo que Dios está haciendo!
Pero debemos tener cuidado: este pasaje no enseña que todo cristiano siempre estará rodeado físicamente de ángeles o que podemos declarar cualquier protección sobrenatural que queramos.
Lo que sí enseña claramente es que Dios tiene poder sobre aquello que nosotros no podemos percibir y que nuestra seguridad finalmente depende de Él.
Eliseo no le dijo a su criado que negara el peligro.
Le enseñó a mirar el peligro desde la perspectiva de la soberanía de Dios.
El ejército estaba allí.
El peligro era real.
El enemigo era real.
Pero Dios también era real y estaba por encima de aquella situación.
Tal vez hoy estás mirando demasiado el problema y demasiado poco al Dios que tiene autoridad sobre él.
Entonces quizás tu oración no debería ser solamente:
“Señor, cambia mi circunstancia.”
También podría ser:
Señor, abre mis ojos para comprender lo que quieres enseñarme en medio de esta circunstancia.
Porque algunas veces Dios cambia la situación.