15/05/2026
Este Domingo vivimos un culto especial, lleno de la presencia de Dios, donde cada alabanza, cada palabra compartida y cada momento de ministración tocaron corazones y nos recordaron que su amor sigue transformando vidas.
Fue un tiempo de entrega, de encuentros genuinos con Él y de ver cómo Dios se movió de una manera real en medio de su iglesia.
Además, tuvimos la bendición de dedicar un momento para honrar y celebrar a las madres de nuestra casa, reconociendo su amor, su entrega y el legado que representan para cada generación.