12/04/2026
¿Cuáles son las promesas de la Divina Misericordia?
A continuación, te detallamos algunas de las promesas que, por medio de santa Faustina, hace Cristo a quienes son devotos de la Divina Misericordia y que quedaron plasmadas en el Diario “La Divina Misericordia en mi alma“.
A quienes veneren la Imagen de la Divina Misericordia
De acuerdo con lo establecido en el Diario, Jesús promete a quienes veneran su imagen que su alma no perecerá, además de que los rayos que emanan de su advocación protegerán a las almas de la indignación de Dios.
“Yo prometo al alma que venere esta Imagen que no perecerá. También prometo, ya aquí en la tierra, la victoria sobre los enemigos y, sobre todo, a la hora de la muerte. Yo, el Señor, la protegeré como a Mi propia Gloria” (Diario, 48).
“Por medio de esta imagen, colmaré a las almas con muchas gracias; por eso, que cada alma tenga acceso a ella” (Diario, 570).
“Ofrezco a los hombres un recipiente con el que han de venir a la Fuente de la Misericordia para recoger gracias. Ese recipiente es esta imagen con la firma: Jesús en Ti confío” (Diario, 327).
“Estos rayos protegen a las almas de la indignación de Mi padre. Bienaventurado quien viva a la sombra de ellos, porque no le alcanzará la justa mano de Dios” (Diario,
299).
A las almas que confían
A quienes confíen en la Divina Misericordia, le señaló Jesús a Santa Faustina, serán los más felices porque en ellos vertirá todos los tesoros de sus gracias, entre ellas que los pecadores obtendrán justificación y los justos serán fortalecidos.
“El alma que confía en Mi misericordia es la más feliz porque Yo tengo cuidado de ella” (Diario, 1273).
“Las gracias de Mi misericordia se toman con un solo recipiente y éste es la confianza. Cuanto más confíe un alma, tanto más recibirá. Las almas que confían sin límites son Mi gran consuelo, porque en tales almas vierto todos los tesoros de Mis gracias. Me alegro que pidan mucho porque Mi deseo es dar mucho, muchísimo” (Diario, 1578).
“He abierto Mi corazón como una fuente viva de misericordia. Que todas las almas tomen vida de ella. Que se acerquen con gran confianza a este mar de misericordia. Los pecadores obtendrán la justificación y los justos serán fortalecidos en el bien. Al que haya depositado su confianza en Mi misericordia, en la hora de la muerte le colmaré el alma con Mi paz divina” (Dario, 1520)
“Ningún alma que ha invocado Mi misericordia ha quedado decepcionada ni ha sentido confusión. Me complazco particularmente en el alma que confía en Mi bondad.” (Diario, 1541).
“Quien confía en Mi misericordia no perecerá porque todos sus asuntos son Míos y los enemigos se estrellarán a los pies de Mi escabel” (Diario, 723).
“A las almas que propagan la devoción a Mi misericordia, las protejo durante toda su vida como una madre cariñosa a su niño recién nacido, y a la hora de la muerte no seré para ellas el Juez, sino el Salvador Misericordioso” (Diario, 1075).
“… a todos los que proclamen esta gran misericordia Mía. Yo mismo los defenderé en la hora de la muerte como Mi gloria aunque los pecados de las almas sean negros como la noche” (Diario, 379).
“Todas las almas que adoren Mi misericordia y propaguen la devoción invitando a otras almas a confiar en Mi misericordia no experimentarán terror en la hora de la muerte. Mi misericordia las protegerá en ese último combate” (Diario, 1540).
A quienes recen a la hora de la Misericordia (3:00 P. M.)
De la misma manera, le indicó el Hijo de Dios a santa Faustina, a aquellos que le recen a la Divina Misericordia a las 3 de la tarde nada se les negará y obtendrán todo lo que pidan para ellos mismos y los demás. Esa hora es el momento exacto de la muerte de Jesucristo en la cruz el Viernes Santo y se considera como el instante de mayor Gracia y misericordia divina hacia la humanidad.
“En esta hora nada le será negado al alma que lo pida por los méritos de Mi Pasión…”(Diario, 1320).
“En esa hora puedes obtener todo lo que pides para ti y para los demás. En esa hora se estableció la gracia para el mundo entero: la misericordia triunfó sobre la justicia” (Diario, 1572).
A quienes recen la Coronilla de la Divina Misericordia
Jesús se compromete, de acuerdo con los testimonios recogidos por sor Faustina en su diario, que quien rece la Coronilla de la Divina Misericordia a la hora de su muerte o junto al que agoniza, obtendrá el perdón, además de que actuará como el Salvador Misericordioso ante el Padre, por lo que dicha oración podrá ser la última tabla de salvación de los pecadores.
“Defenderé como Mi gloria a cada alma que rece esta Coronilla en la hora de la muerte, o cuando los demás la recen junto al agonizante, quienes obtendrán el mismo perdón. Cuando cerca de un agonizante es rezada esta Coronilla, se aplaca la ira divina y la insondable Misericordia envuelve al alma y se conmueven las entrañas de Mi Misericordia por la dolorosa Pasión de Mi Hijo” (Diario, 811).
“Cuando recen esta coronilla junto a los moribundos, Me pondré entre el Padre y el alma agonizante no como el Juez justo sino como el Salvador Misericordioso.” (Diario, 1541).
“Reza incesantemente esta Coronilla que te he enseñado. Quienquiera que la rece recibirá gran Misericordia a la hora de la muerte. Los sacerdotes se la recomendarán a los pecadores como la última tabla de salvación” (Diario, 687).
“Cuando la recen los pecadores empedernidos, colmaré sus almas de paz y la hora de su muerte será feliz” (Diario, 1541).
“A través de ella obtendrás todo, si lo que pides está de acuerdo con Mi Voluntad.” (Diario, 1731).