29/07/2026
Santa Marta protege lo que construimos con manos: el hogar acogedor, cada puerta abierta al huésped, la entrega silenciosa de quienes cuidan su casa y hacen posible lo que parece imposible.
María acompaña a quienes eligen el camino del silencio, la oración y la contemplación profunda.
Lázaro abraza con ternura a quienes están al final del camino y a todos los que necesitan una mano amiga.
Santos Marta, María y Lázaro, ¡Rueguen por nosotros!