29/05/2026
Vivimos escondiendo demasiadas cosas.
Sonrisas falsas.
“Estoy bien.”
Fotos felices.
Pero por dentro…
muchas veces estamos rotos.
Y aun así,Dios sigue mirando el corazón.
No la apariencia.
No los likes.
No la versión perfecta que mostramos al mundo.
Él ve el cansancio que nadie nota.
Las lágrimas que ocultas.
Las batallas que peleas en silencio.
Y lo más increíble es esto,
aun viendo todo eso… sigue amándote.
No tienes que llegar perfecto a Dios.
Solo tienes que llegar real.
📖 Marcos 11, 11-26