23/01/2025
En esta noche tuvimos una enseñanza muy enriquecedora sobre la importancia de apoyarnos mutuamente en momentos de desánimo. Es vital que extendamos palabras de aliento a nuestros hermanos en la fe. Cuando uno de nosotros se siente abatido, debemos unirnos para ofrecer consuelo y esperanza. No debemos permitir que el desánimo se instale entre nosotros; busquemos ser instrumentos de paz y amor. Recordemos que juntos podemos superar cualquier adversidad y seguir adelante en nuestra misión. Como dice 1 Tesalonicenses 5:12-15: "Pero también os rogamos, hermanos, que reconozcáis a los que trabajan entre vosotros y os presiden en el Señor, y os amonestan; y que los tengáis en mucha estima y amor por causa de su obra. Tened paz entre vosotros. Asimismo, os exhortamos, hermanos, a que amonestéis a los ociosos, consoléis a los de poco ánimo, sostengáis a los débiles, y seáis pacientes para con todos. Mirad que ninguno pague a otro mal por mal; antes seguid siempre lo bueno unos para con otros y para todos."
¡Bendiciones para todos!