18/09/2026
El verdadero servicio nace de un corazón que primero ha experimentado el amor de Dios. Cuando entendemos cuánto nos ama, aprendemos a amar, valorar y entregar lo mejor de nosotros sin buscar reconocimiento ni recompensa. Servir no se trata solamente de hacer cosas, sino de hacerlo con amor, humildad y un corazón dispuesto, siguiendo el ejemplo de Jesús. Dios mira nuestras intenciones y conoce cada esfuerzo que hacemos, incluso aquellos que nadie más ve. Por eso, que nuestro servicio sea una respuesta sincera a su amor, permaneciendo firmes, constantes y dispuestos a servir con alegría, sabiendo que todo lo que hacemos para Él tiene un propósito.
Tema: Sirvo porque me amó primero.❤️🔥
Pra. María José de Iturralde