27/12/2025
𝐋𝐎𝐒 𝐒𝐈𝐄𝐓𝐄𝐒 𝐏𝐈𝐋𝐀𝐑𝐄𝐒 𝐃𝐄 𝐋𝐀 𝐒𝐀𝐁𝐈𝐃𝐔𝐑𝐈́𝐀 (𝐏𝐀𝐑𝐓𝐄 𝟏)
❞𝐋𝐚 𝐬𝐚𝐛𝐢𝐝𝐮𝐫𝐢́𝐚 𝐞𝐝𝐢𝐟𝐢𝐜𝐨́ 𝐬𝐮 𝐜𝐚𝐬𝐚, 𝐋𝐚𝐛𝐫𝐨́ 𝐬𝐮𝐬 𝐬𝐢𝐞𝐭𝐞 𝐜𝐨𝐥𝐮𝐦𝐧𝐚𝐬❞. (𝐏𝐫𝐨𝐯𝐞𝐫𝐛𝐢𝐨𝐬 𝟗:𝟏)
Pasajes complementarios: Proverbios 9:10; 1 Corintios 3:11; Santiago 3:17
�Aquí Salomón habla de la sabiduría y sus siete columnas, la pregunta es ¿Cuáles son aquellas siete columnas?
No olvidemos que el temor de Jehová es el principio de la sabiduría, y el conocimiento del santísimo es la inteligencia. Uno no llega finalmente al Señor mediante mucho estudio y adquisición de mucha sabiduría, no, porque el temor del Señor es el principio de la sabiduría. Sin una confianza plena, pero reverente, en el Dios de la creación y de la redención, no puede haber verdadera sabiduría.
Pablo nos dice que nadie puede poner otro fundamento que el que está puesto, el cual es Jesucristo. Si estamos erigidos sobre estos cimientos y sosteniendo toda aquella superestructura de la casa sabiduría y sus siete poderosos pilares o columnas, estaremos firmes. Veamos cuáles son estos siete pilares, la respuesta la encontramos en el libro de la sabiduría del Nuevo Testamento: Santiago, el cual nos ilustra, nos detalla acerca de esto.
Dice que la sabiduría que es de lo alto es primeramente pura, después pacífica, amable, benigna, llena de misericordia y de buenos frutos, sin incertidumbre ni hipocresía.
La primera en la lista, la columna central, que tiene más peso que las otras, es la columna de la pureza. Luego hay siete pilares exteriores, pero el pilar interior es la pureza. Una persona ha de tener un corazón puro, ser pura en su interior; pero cuando
nuestro corazón está lleno de picardía, lleno de malicia, quiere decir que no tenemos temor de Dios; en ese corazón Él no puede actuar. Los otros seis pilares son:
La paz. Es el segundo pilar, que es el primer pilar exterior, o sea, que la sabiduría es pacífica, la persona llena de sabiduría es pacífica.
Es amable. Es dulce, quiere decir que es una persona caracterizada por la dulzura, la amabilidad, no la grosería, no la altanería.
Es benigna. Hace el bien, y es dada al bien.
𝐎𝐑𝐄𝐌𝐎𝐒
“Padre de: amor y misericordia. Me acerco a ti en esta mañana, Señor aquí está la casa de la sabiduría donde yo he de habitar, donde tú me formas, es tu casa, porque Tú eres la fuente de toda sabiduría, ¿pero como he de edificar este templo? Solo con tu sabiduría. Señor estos pilares los quiero en mi vida: el pilar de la de la pureza, que mi interior sea puro delante de ti para que de este se deriven todos los demás: la paz, la dulzura, la amabilidad, la benignidad. Tú eres el único que me los puede proporcionar, provee esto en mi vida, solo te pido que hagas de mí una persona llena de tu sabiduría. Que tu bendición del Dios sabio me llene en este día y siempre”.