11/12/2025
Con corazones agradecidos damos gracias a Dios por su gracia y misericordia, porque aun con nuestras flaquezas y debilidades Él nos ha bendecido con un tiempo hermoso y lleno de edificación. Damos gracias a todas las iglesias que nos acompañaron, que visitaron y compartieron con nosotros momentos valiosos. Agradecemos especialmente a los hermanos Masaru y Pablo, quienes con amor y dedicación sirvieron en el ministerio que Dios les ha encomendado. También agradecemos a cada hermano que ofreció su tiempo y sus dones para que todo saliera de la mejor manera. ¡Toda la gloria sea para Dios!