Iglesia Biblica Bautista "Betel"

Iglesia Biblica Bautista "Betel" Queremos dar a conocer el mensaje de nuestro Señor y Salvador para que cada persona sepa que tiene una oportunidad para vivir una eternidad en el cielo.

13/10/2015

MI DIOS MANTIENE SU PACTO

Lectura Bíblica: Salmos 106 Martes. 13/10/2015

Dios es bueno, misericordioso, benevolente. Sus obras son perfectas, sus pactos inquebrantables. Israel una nación que Él escogió para contar y mostrar sus maravillas; pero su rebeldía la llevó a no experimentar todo lo que Dios tenía para ellos. Su rebeldía los llevó a experimentar grandes consecuencias.
Es ahí donde el salmista clama Vs.4 que se acuerde del pueblo y de él según su compasión. Reconoce su pecado de todo lo que hicieron en especial por haberse olvidado de Dios. Vs. 7, 13, 25, 29, 43.
Aunque por la dureza de su corazón y su falta de arrepentimiento no se volvían a Dios, ni aún en la angustia por la consecuencia de su pecado. Dios los miraba con amor y dolor en su corazón, recordando el pacto que había hecho con ellos lo que movía a misericordia y lo llevaba a cuidarlos aún de quienes los tenían en cautiverio.
Su pacto no cambia, Él un día los reunirá (Israel) y cumplirá todo lo que ha prometido. Dios no es Dios que miento o se arrepiente.
Nosotros al igual que la nación de Israel nos olvidamos de dónde nos sacó (Egipto--mundo) y nos revelamos contra Él, nos olvidamos de sus misericordias, de que estábamos perdidos, que nos rescató del mismo in****no y nos puso en lugares celestiales. Pero Él nos mira con gracia y misericordia. Y nos recuerda ese pacto hecho con sangre en la cruz del Calvario por medios de su Hijo Jesucristo, ese pacto de vida eterna que recibimos al momento de arrepentirnos de nuestros pecados y poner nuestra fe en Cristo Jesús como nuestro salvador personal.
Esta es la esperanza que tenemos en Él. Vida eterna en Cristo Jesús. Tito 1:2
¡Gloria a Dios! ¡Aleluya!
Pastor. Raul Quijije

03/07/2015

"¿Qué dice la Biblia acerca del trabajo?"

Respuesta: "Nadie debe trabajar nunca. El trabajo es la fuente de casi toda la miseria en el mundo. Casi cualquier mal que le importaría nombrar viene del trabajo o de vivir en un mundo diseñado para el trabajo. Para dejar de sufrir, tenemos que dejar de trabajar." Estas palabras constituyen el comienzo de un ensayo escrito por Bob Black en 1985, titulado "La Abolición del Trabajo." En una cultura amante del ocio, muchos sinceramente harían eco de este sentimiento de Black. Los estadounidenses gastan aproximadamente el 50% de sus horas de vigilia dedicadas al trabajo. El trabajo, ¿Es una maldición? O ¿Es algo que los seres humanos fueron especialmente diseñados para hacer? En contraste con las afirmaciones de Bob Black, la importancia y el carácter benéfico del trabajo es un tema enfatizado en la Biblia.

El origen del trabajo es descrito en el libro de Génesis. En el pasaje de apertura, Dios es el primer trabajador, ocupado con la creación del mundo (Génesis 1:1-15). La Biblia dice que Dios trabajó por seis días y descansó el séptimo día. Dios fue el primero en trabajar sobre la tierra; por lo tanto, el trabajo legítimo refleja la actividad de Dios. Porque Dios es naturalmente bueno, el trabajo también es naturalmente bueno (Salmo 25: 8; Efesios 4:28). Además, Génesis 1:31 declara que cuando Dios vio el fruto de su trabajo, lo llamó "muy bueno." Dios examinó y evaluó la calidad de su trabajo, y cuando él determinó que había hecho un buen trabajo, se complació con el resultado. Por este ejemplo, es evidente que el trabajo debe ser productivo. El trabajo debe realizarse de una manera que produce los resultados de calidad más alto. La recompensa por el trabajo es el honor y la satisfacción que provienen de un trabajo bien hecho.

El Salmo 19 dice que Dios se revela al mundo por su trabajo. A través de la revelación natural, la existencia de Dios es dada a conocer a cada persona en la tierra. Así, la obra revela algo sobre el que hace el trabajo. Expone los rasgos de carácter, motivaciones, habilidades, capacidades y personalidad subyacentes. Jesucristo se hizo eco de este principio en Mateo 7: 15-20 cuando él declaró que los árboles malos producen sólo frutos malos y los árboles buenos sólo frutos buenos. Isaías 43:7 indica que Dios creó al hombre para su propia gloria. En 1ª Corintios 10:31 leemos que, hagamos lo que hagamos, debe ser para su gloria. El término glorificar significa "dar una representación precisa." Por lo tanto, el trabajo realizado por los cristianos debe dar al mundo una imagen precisa de Dios en justicia, fidelidad y excelencia.

Dios creó al hombre a su imagen con características como él (Génesis 1:26-31). Él creó al hombre para trabajar con él en el mundo. Dios plantó un jardín y puso a Adán en él para cultivarlo y mantenerlo (Génesis 2:8, 15). Además, Adán y Eva debían someter y sojuzgar la tierra. ¿Qué significa este mandato original de trabajo? Cultivar significa fomentar el crecimiento y mejorarlo. Mantener significa preservar del fracaso o decaimiento. Dominar significa ejercer control y disciplina. Sojuzgar significa administrar y asumir la responsabilidad por y tomar decisiones. Este mandato se aplica a todas las vocaciones. Los líderes de la reforma del siglo XV vieron una profesión como un ministerio ante Dios. Cuando los puestos de trabajo son vistos como un ministerio ante Dios, deben ser reconocidos como ministerios, y los lugares de trabajo deben de considerarse como campos de misión.

La caída del hombre en Génesis 3 generó un cambio en la naturaleza del trabajo. En respuesta al pecado de Adán, Dios pronunció varios juicios en Génesis 3:17-19, el más grave de los cuales es la muerte. Sin embargo, la mano de obra y los resultados del trabajo figuran centralmente en el resto de las sentencias. Dios maldijo la tierra. El trabajo llegó a ser difícil. La idea de trabajar se utiliza, implicando el reto, dificultad, agotamiento y lucha. El trabajo mismo aún estaba bien, pero el hombre debe esperar que se realice por "el sudor de su rostro." Asimismo, el resultado no siempre será positivo. Aunque el hombre comerá las plantas del campo, el campo también producirá espinos y cardos. El esfuerzo y el trabajo duro no siempre serán recompensados de la manera que el trabajador espera o desea.

También se observa que el hombre comería de los productos del campo, no del jardín. Un jardín es un símbolo de un paraíso terrenal hecho por Dios como un recinto seguro. Los jardines también simbolizan la pureza y la inocencia. La tierra o el campo, por el contrario, representa un espacio sin límites y sin protección, un énfasis en la pérdida de la inhibición, y la mundanalidad. Por lo tanto, el ambiente del trabajo puede ser hostil, especialmente a los cristianos (Génesis 39:1-23; Éxodo 1:8-22; Nehemías 4).

Se dice que el hombre tiene tres necesidades básicas en la vida: amor, propósito y significado. Muchas veces, los seres humanos intentan encontrar propósito y significado en el trabajo mismo. En Eclesiastés 2:4-11, Salomón detalla su búsqueda del significado en una variedad de proyectos y obras de todo tipo. Aunque el trabajo trajo algún grado de satisfacción en la realización, su conclusión fue: "Miré yo luego todas las obras que habían hecho mis manos, y el trabajo que tomé para hacerlas; y he aquí, todo era vanidad y aflicción de espíritu, y sin provecho debajo del sol."

Otros principios bíblicos críticos en relación con el trabajo son:

• El trabajo se realiza no sólo para beneficiar al trabajador, sino también a otros (Éxodo 23:10-11; Deuteronomio 15:7-11; Efesios 4:28).

• El trabajo es un don de Dios para su pueblo, y será bendecido (Salmo 104:1-35; 127:1-5; Eclesiastés 3:12-13; 5:18-20; Proverbios 14:23).

• Dios equipa a su pueblo para su trabajo (Éxodo 31:2-11).

Ha habido mucho debate recientemente sobre las obligaciones y responsabilidades sociales hacia los desempleados, sin seguro y sin educación en la sociedad. Es interesante notar que el sistema bíblico del bienestar era un sistema de trabajo (Levítico 19:10; 23:22). La Biblia es áspera en su condena de la pereza (Proverbios 18:9). Pablo hace abundantemente clara la ética cristiana del trabajo: "porque si alguno no provee para los suyos, y mayormente para los de su casa, ha negado la fe, y es peor que un incrédulo" (1ª Timoteo 5:8).

Además, la instrucción de Pablo a otra iglesia con respecto a quienes preferían no trabajar era "que os apartéis de todo hermano que ande desordenadamente, y no según la enseñanza que recibisteis de nosotros" (2ª Tesalonicenses 3:6). Y luego dice, "Porque también cuando estábamos con vosotros, os ordenábamos esto: Si alguno no quiere trabajar, tampoco coma'' (2ª Tesalonicenses 3:10). En cambio, Pablo instruye a quienes habían estado inactivos, "A los tales mandamos y exhortamos por nuestro Señor Jesucristo, que trabajando sosegadamente, coman su propio pan" (2ª Tesalonicenses 3:12).

Aunque el diseño original de Dios para el trabajo fue pe******do por el pecado, Dios restaurará el trabajo algún día sin las cargas que introdujo el pecado (Isaías 65:17-25; Apocalipsis 15:1-4; 22:1-11). Hasta el día cuando el cielo nuevo y la tierra nueva se establezcan en su lugar, la actitud cristiana debe reflejar la de Jesucristo: "Jesús les dijo: Mi comida es que haga la voluntad del que me envió, y que acabe su obra" (Juan 4:34).

26/06/2015

"¿Qué dice la Biblia acerca del matrimonio?"

Respuesta: La divina institución del matrimonio está registrada en Génesis. “Dijo entonces Adán. Esto es ahora hueso de mis huesos y carne de mi carne; ésta será llamada Varona, porque del varón fue tomada. Por tanto, dejará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer, y serán una sola carne.” (Génesis 2:23-24). Dios creó al hombre y después hizo a la mujer del “hueso de sus huesos”. El proceso tal como se describe, nos dice que Dios tomó una de las “costillas” de Adán (Génesis 2:21-22). La palabra hebrea significa literalmente “el costado de una persona”.

Por lo tanto, Eva fue tomada del “lado” de Adán, y es a su lado donde ella pertenece. “Y puso Adán nombre a toda bestia y ave de los cielos y a todo ganado del campo; mas para Adán no se halló ayuda idónea para él.” (Génesis 2:20). Las palabras “ayuda e idónea” son la misma palabra en hebreo. La palabra es “ezer” y viene de la raíz primitiva de la palabra que significa rodear, proteger, ayudar, auxiliar, socorrer. Por lo tanto, significa ayudar, asistir o auxiliar. Eva fue creada para estar al lado de Adán como su “otra mitad”, para ser su auxilio y ayuda. Un hombre y una mujer cuando se casan, se convierten en “una sola carne”. El Nuevo Testamento añade una advertencia a esta “unidad”. “Así que no son ya más dos, sino una sola carne; por tanto, lo que Dios juntó, no lo separe el hombre” (Mateo 19:6).

Hay muchas epístolas escritas por el apóstol Pablo que hablan de los aspectos que determinan el punto de vista bíblico sobre el matrimonio, y cómo los creyentes nacidos de nuevo deben conducirse dentro de sus relaciones matrimoniales. Encontramos uno de estos pasajes en 1 Corintios capítulo 7 y otro en Efesios 5:22-33. El estudiar juntos estos dos pasajes, provee al creyente de principios bíblicos que pueden ser usados para formar un marco de referencia para una relación matrimonial que sea agradable a Dios.

El pasaje que se encuentra en Efesios es especialmente profundo en su área referente a un exitoso matrimonio bíblico. “Las casadas estén sujetas a sus propios maridos, como al Señor; porque el marido es cabeza de la mujer, así como Cristo es cabeza de la iglesia, la cual es su cuerpo, y Él es su Salvador.” (Efesios 5:22-23) “Maridos, amad a vuestras mujeres, así como Cristo amó a la iglesia, y se entregó a sí mismo por ella.” (Efesios 5:25). “Así también los maridos deben amar a sus mujeres como a sus mismos cuerpos. El que ama a su mujer, a sí mismo se ama. Porque nadie aborreció jamás a su propia carne, sino que la sustenta y la cuida, como también Cristo a la iglesia” (Efesios 5:28-29). “Por esto dejará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer, y los dos serán una sola carne.” (Efesios 5:31)

Cuando estos principios son elegidos por el esposo y la esposa en armonía con su relación como creyentes nacidos de nuevo, esto trae como consecuencia un matrimonio bíblico. Esta no es una relación desequilibrada, sino una que está balanceada con el concepto de Cristo como la cabeza del hombre y la mujer juntamente. Por lo tanto, el concepto bíblico del matrimonio es la unidad entre dos individuos que es una ilustración de la relación de unidad que existe entre Cristo con Su iglesia.

24/06/2015

"¿Qué dice la Biblia acerca de ser buenos padres?"

Respuesta: La paternidad puede ser una difícil y espantosa experiencia, pero una de las cosas más plenas y compensadoras que podamos llegar a hacer. Dios tiene mucho que decir acerca de la manera en que podemos criar exitosamente a nuestros hijos para que sean individuos piadosos. La primera cosa que debemos enseñarles es la verdad acerca de la Palabra de Dios.

Junto con el amor a Dios y el ser un buen ejemplo al comprometernos con Sus mandamientos, necesitamos “Repetirlos una y otra vez a nuestros hijos. Hablar de ellos cuando estés en casa y cuando vayas de camino, cuando descanses y cuando te levantes de nuevo. Atarlos a tus manos como un recordatorio y ponerlos en tu frente. Escribirlos en los postes de tu casa y en tus puertas.” (Deuteronomio 6:7-9). Al seguir figurativamente estos mandamientos que Dios dio a los hebreos, enseñamos a nuestros hijos que la adoración a Dios debe ser constante, no reservada para el domingo por la mañana o las oraciones nocturnas.

Aunque nuestros hijos aprendan mucho a través de la enseñanza directa, ellos aprenden mucho más observándonos. Esto es por lo que debemos ser muy cuidadosos en todo lo que hacemos. Debemos primeramente conocer el papel que Dios nos dio. Los esposos y las esposas deben ser mutuamente respetuosos y sujetarse el uno al otro (Efesios 5:21). Al mismo tiempo, Dios ha establecido una línea de autoridad para guardar un orden.

1 Corintios 11:3 dice, “Pero quiero que sepáis que Cristo es la cabeza de todo varón, y el varón es la cabeza de la mujer, y Dios la cabeza de Cristo.” Sabemos que Cristo no es inferior a Dios, al igual que una mujer no es inferior a su esposo. Sin embargo Dios reconoce que sin una sujeción a la autoridad, no hay orden. La responsabilidad del esposo como cabeza del hogar es amar a su esposa como ama su propio cuerpo, en la misma manera sacrificial que Cristo amó a la iglesia (Efesios 5:25-29).

En respuesta a este amoroso liderazgo, no es difícil para la esposa sujetarse a la autoridad de su esposo (Efesios 5:24, Colosenses 3:18). Su responsabilidad primaria es amar a su esposo e hijos, vivir pura y sabiamente, y cuidar de su hogar (Tito 2:4-5). Las mujeres son por naturaleza más protectoras que los hombres, porque ellos fueron diseñados para ser los cuidadores primarios de su prole.

La disciplina y la instrucción son parte integral de la paternidad. Proverbios 13:24 dice, “El que detiene el castigo, a su hijo aborrece; mas el que lo ama, desde temprano lo corrige.” Los niños que crecen en hogares indisciplinados se sienten rechazados y sin valor. Les falta dirección y auto-control, y mientras crecen, se rebelan y tienen poco o ningún respeto por cualquier clase de autoridad, incluyendo la de Dios. “Castiga a tu hijo en tanto que hay esperanza; mas no se apresure tu alma para destruirlo.” (Proverbios 19:18)

Al mismo tiempo, la disciplina debe estar balanceada con el amor, o los hijos pueden crecer resentidos, desanimados y rebeldes (Colosenses 3:21). Dios reconoce que la disciplina es dolorosa cuando se ejecuta (Hebreos 12:11), pero si es seguida por una instrucción amorosa, es en gran manera benéfica para el niño. “Y vosotros, padres, no provoquéis a ira a vuestros hijos, sino criadlos en disciplina y amonestación del Señor.” (Efesios 6:4)

Es importante involucrar a los hijos en la familia y el ministerio de la iglesia cuando son jóvenes. Asistir con regularidad a una iglesia bíblica (Hebreos 10:25), permitirles ver y estudiar la Palabra, así como estudiarla con ellos. Platicar con ellos sobre el mundo a su alrededor cómo ellos lo ven, y enseñarles acerca de la gloria de Dios a través de la vida diaria. “Instruye al niño en su camino, y aun cuando fuere viejo no se apartará de él.”

24/06/2015

¿Qué dice la Biblia acerca de la disciplina de los hijos?

Instruye al niño en su camino,
Y aun cuando fuere viejo
no se apartará de él.
Proverbios 22:6

Hace unas décadas, el darles unas nalgadas a los niños era una práctica comúnmente aceptada. Sin embargo, en años recientes, el darles nalgadas (y otras formas de castigo corporal) ha sido reemplazado con “tiempos fuera” y otros castigos que no involucran la disciplina física. De hecho, el darle nalgadas a los niños ha sido considerado como ilegal en algunos países. Muchos padres temen corregir de esta forma a sus hijos, por el miedo a ser reportados al gobierno y que les sean quitados sus hijos. No hay que malentenderlo – de ninguna forma estamos abogando por el maltrato infantil. Un niño jamás debe ser disciplinado físicamente hasta el punto que pueda causarle un daño físico. Sin embargo, de acuerdo con la Biblia, es bueno que el niño cuente con restricciones y una apropiada disciplina física, que contribuya a su sano desarrollo y bienestar.

De hecho, muchas Escrituras promueven la disciplina física. “No rehúses corregir al muchacho; porque si lo castigas con vara, no morirá.” (Proverbios 23:13-14) Hay también otros versos que apoyan la corrección física (Proverbios 13:24, 22:5, 20:30). La Biblia habla enfáticamente de la importancia de la disciplina; es algo que todos debemos tener para ser personas productivas y es mucho más fácil aprenderlo mientras aún somos pequeños. Los niños que no son disciplinados, crecen en rebelión, no tienen respeto por la autoridad, y como obvio resultado, no estarán dispuestos a obedecer y seguir a Dios. Él utiliza la disciplina para corregirnos y guiarnos por el camino correcto; así como para llevarnos al arrepentimiento de nuestras acciones (Salmo 94:12; Proverbios 1:7, 6:23, 12:1, 13:1, 15:5; Isaías 38:16; Hebreos 12:9) Estos son solo algunos de los versos que hablan sobre lo bueno de la disciplina.

Aquí es donde reside el problema; muchas veces los padres son, o muy pasivos o muy agresivos cuando se trata de disciplinar a sus hijos. Aquellos que no creen en el castigo físico, algunas veces carecen de la habilidad para corregir y disciplinar correctamente, causando que sus hijos crezcan como niños revoltosos y desafiantes. Esto lastimará a sus hijos a la larga. “La vara y la corrección dan sabiduría; mas el muchacho consentido avergonzará a su madre” (Proverbios 29:15). Luego, están aquellos padres que pueden malentender la definición bíblica de la disciplina (o tal vez es que solo sean personas abusivas) y la usan para justificar el abuso y maltrato de sus niños.

La disciplina se utiliza para corregir y guiar a la gente por el camino correcto. “Es verdad que ninguna disciplina al presente parece ser causa de gozo, sino de tristeza; pero después da fruto apacible de justicia a los que en ella han sido ejercitados” (Hebreos 12:11). La disciplina de Dios es amorosa, como debe ser entre el padre y el hijo. El castigo físico nunca debe ser usado para causar un dolor o daño físico permanente, sino como un golpe rápido (en el trasero, donde hay más “relleno protector”), para enseñar al niño que lo que hizo está mal y es inaceptable. Nunca debe ser usado sin control o para descargar nuestro enojo y frustraciones. “Y vosotros, padres, no provoquéis a ira a vuestros hijos, sino criadlos en disciplina y amonestación del Señor.” (Efesios 6:4). Criar a un niño en la “disciplina y amonestación del Señor” incluye la disciplina correctiva, establecer límites, y si, amorosa disciplina física.

22/06/2015
18/03/2015

Hermanos míos, considérense muy dichosos cuando estén pasando por diversas pruebas. Bien saben que, cuando su fe es puesta a prueba, produce paciencia. Pero procuren que la paciencia complete su obra, para que sean perfectos y cabales, sin que les falte nada. Si alguno de ustedes requiere de sabiduría, pídasela a Dios, y él se la dará, pues Dios se la da a todos en abundancia y sin hacer ningún reproche.
Santiago 1:2-4

13/03/2015

Dios es nuestro amparo y fortaleza, nuestro pronto auxilio en todos los problemas. Por eso no tenemos ningún temor. Aunque la tierra se estremezca, y los montes se hundan en el fondo del mar; aunque sus aguas bramen y se agiten, y los montes tiemblen ante su furia. Salmo 46:1-3

13/03/2015

-"La bendición de Jehová es la que enriquece,
Y no añade tristeza con ella." Proverbios 10:22

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