26/01/2026
Pastor José D. Muñoz
La santidad no es negociable. La obra de AMIP nació (como la iglesia primitiva) en santidad y así debemos seguir hasta el fin. Aquí ni el pantalón en la mujer, ni las faldas cortas, ni vestidos señidos al cuerpo, ni recorte de pelo, ni blusas transparentes, ni cabello teñido en los hombres ni barbas, ni pantalones ajustados, ni arreglo de cejas ni nada que sea vanidad. Todo esto debe ir acompañado de un corazón limpio y un espíritu afable, hay que evitar los pecados que no se ven, como la envidia, vanidad, rencor,etc. Si algunos salieron de nosotros porque no eran de nosotros. Si alguno no ama la santidad interior y exterior, esto no le va a gustar. No nos escogió Dios para fundar una obra mundana. Todos nuestros pastores y otros líderes deben velar sobre la grey, y mantener la santidad sin la cual nadie verá al Señor. Y repito esto no se negocia. El Señor nos de entendimiento.