05/10/2026
Devocional lunes 5 de octubre del 2026.
“CUANDO LA OBEDIENCIA SE QUEDA A MEDIAS”
Lectura bíblica: Jueces 1: 27 y 28; 30 al 33. “27 Tampoco Manasés arrojó a los de Bet-seán, ni a los de sus aldeas, ni a los de Taanac y sus aldeas, ni a los de Dor y sus aldeas, ni a los habitantes de Ibleam y sus aldeas, ni a los que habitan en Meguido y en sus aldeas; y el cananeo persistía en habitar en aquella tierra”
Josué había mu**to y el pueblo debía continuar ocupando la tierra que Dios les había prometido. Dios había sido fiel, había cumplido sus promesas y había dado instrucciones claras. Sin embargo, Jueces 1 nos presenta una realidad preocupante: Israel comenzó a hacer concesiones y no terminó de obedecer completamente al Señor.
El problema fue que comenzaron a conformarse con una obediencia incompleta. En varios casos no expulsaron a los habitantes de la tierra, sino que permitieron que permanecieran allí. Jueces 1:28 “Pero cuando Israel se sintió fuerte hizo al cananeo tributario, mas no lo arrojó” Dios había mandado eliminar, pero ellos decidieron tolerar al enemigo.
La obediencia a medias puede parecer inofensiva al principio. Podemos pensar: “Esto no es tan grave”, “puedo controlarlo”, “solo será por un tiempo”, “todos lo hacen”, “Dios entiende”. Pero aquello que hoy toleramos puede convertirse mañana en aquello que controle nuestra vida. Israel permitió que permanecieran personas y prácticas que terminarían siendo una influencia negativa para ellos.
Una pequeña grieta en una pared. Al principio parece insignificante. Nadie se preocupa demasiado. Pero con el tiempo puede crecer y comprometer toda la estructura. De la misma manera, algunas pequeñas concesiones espirituales pueden parecer insignificantes, pero si las dejamos permanecer pueden terminar debilitando nuestra relación con Dios.
Dios no busca una obediencia selectiva. Él desea nuestro corazón completo. No se trata de alcanzar una perfección humana, sino de tener una actitud de rendición: cuando Dios nos muestra algo que está mal, no debemos justificarlo; debemos confesarlo y buscar su ayuda para cambiar.
Israel no comprendió inmediatamente las consecuencias de sus concesiones. Pero con el paso del tiempo, aquello que toleraron terminó convirtiéndose en una de las principales causas de su caída espiritual.
Amados hermanos, que nosotros aprendamos de su historia. No esperemos a experimentar las consecuencias para tomar en serio la voz de Dios. Si el Señor está mostrando algo que necesitamos cambiar, este es el momento de obedecer.
Que Dios les bendiga ricamente y recuerden “Hay Vida en Jesús”