24/05/2026
Después de Pentecostés, muchos católicos dejan de mirar el Cirio Pascual.
Pero la Iglesia no lo retira por casualidad.
Esa gran vela encendida durante la Vigilia Pascual representa a Cristo Resucitado: la luz que venció la muerte, el pecado y la oscuridad del mundo.
Durante todo el tiempo pascual permanece cerca del altar, recordándonos que Jesús está vivo.
Pero cuando llega Pentecostés, el Cirio Pascual normalmente se apaga y es colocado cerca del bautisterio o en un lugar digno dentro de la iglesia.
¿Significa eso que “terminó” su importancia?
No.
En realidad, comienza a acompañar algunos de los momentos más importantes de la vida cristiana.
🔥 Se enciende en los bautizos
Porque quien recibe el Bautismo entra en la luz de Cristo.
⚰️ Se coloca junto a los féretros en funerales católicos
Porque recuerda la esperanza de la Resurrección y la victoria de Cristo sobre la muerte.
El Cirio Pascual permanece como un signo silencioso de algo inmenso:
Cristo sigue siendo nuestra luz incluso después de Pascua.
Y quizás ahí hay una enseñanza que muchos necesitamos recordar.
La Resurrección no es solo una celebración de una temporada litúrgica.
Es una realidad que debe permanecer encendida en el alma todos los días del año.
Aunque el cirio se apague…
Cristo nunca deja de iluminar a Su Iglesia.
Señor Jesús, luz del mundo,
mantén viva nuestra fe incluso en medio de la oscuridad.
Y que nunca olvidemos que Tu Resurrección sigue transformando nuestras vidas.
🙏 Vida Católica