31/05/2026
¿Dónde estás?
No es una pregunta de ubicación, es una confrontación espiritual. Después del pecado, el hombre no solo cayó, sino que se escondió de Dios, y ese mismo patrón sigue hoy: nos distraemos, sentimos vergüenza y hacemos excusas para no acercarnos a Él.
Pero Dios no dejó de buscar. Esa búsqueda se encuentra en Cristo: en Él ya no tienes que cubrirte ni huir, porque la cruz no ignora el pecado, lo expone y, al mismo tiempo, provee el único camino verdadero de restauración.
Por eso, no se trata de cómo te sientes, sino de dónde estás delante de Dios. Sal de lo oculto, camina en la luz y responde a Su llamado. Cristo ya hizo lo necesario. ✝️