21/09/2016
LA BIBLIA EN LA PAREJA.
Fue el tema de nuestra actividad pasada en honor al Mes de la Biblia. En ella disfrutamos de un drama, una dinámica, un brindis por el amor y el poder de la Palabra de Dios en la vida de pareja, y una puntual reflexión compartida por Emmanuel e Ingrid Mármol (los tortolitos de la foto). Aquí se la dejamos....
El dijo:
En la Biblia vemos cómo es comparado el matrimonio a la relación de Cristo como esposo y la iglesia como esposa. Por ejemplo, en Cantar de los Cantares, en sus ocho capítulos, se ve el amor de la sulamita por el amado; mostrando esto, el amor de Cristo por su iglesia.
El problema que hemos tenido siempre las parejas es que perdemos toda una vida queriendo cambiar a nuestro cónyuge y, la clave es cambiar nuestra relación.
Las diferencias inician en la comunicación. Tenemos problemas para decodificar los diferentes mensajes transmitidos al hablarnos. Aunque digamos lo mismo, no coincidimos en nuestros pensamientos. Por ejemplo: Las mujeres ven los colores con apellidos "azul royal, azul turquesa, azul cielo" etc. Para los hombres "AZUL".
Haciendo uso de la Palabra de Dios todo cambia; nuestro corazón, pensamientos, acciones y por ende nuestra relación y comunicación. 2 Timoteo 3:16 dice que toda la escritura es ùtil para enseñar, corregir, redarguir e instruir en justicia. Por lo cual, si queremos cambiar; la Palabra en medio nuestro transformará nuestra relación, a nosotros mismos y a nuestra pareja.
Ella dijo:
Efesios 5:22 dice que la esposa debe estar sujeta a su marido. Someterse es sujetarse voluntaria y gozosamente al liderazgo del esposo. Es aceptar que él es la cabeza. Es ser ayuda idónea. Es complementarlo. Es ser una sola carne con él.
1 Pedro 3:7 manda a los maridos a vivir sabiamente con las esposas. Esposos el liderazgo se ejerce con amor, no pisoteando, maltratando o hablando mal. Se hace amando a la mujer como Cristo amó a la iglesia. Como dice Efesios 5:28-29 "amando a su mujer como a su mismo cuerpo".
El rol de la mujer es ser ayuda idónea. Gén. 23:18
Ayudamos a nuestros esposos cuando oramos por él, por la familia. La oración rompe cadenas, restabalece relaciones. Negarnos a nosotros mismos nos permitirá mostrar a Cristo (Lucas 9:23).
Si surgen dificultades, Proverbios 15:1 nos dice que la blanda respuesta quita la ira. Bendice a tu marido. Ora por él. Esposo ora por tu esposa. La Biblia nos ordena orar uno por los otros (Efesios 3:18).
La Biblia dice que ambos debemos someternos. Solo un esposo sometido a Dios podrá tratar a su esposa como a vaso más frágil.