15/06/2026
¿Alguna vez te has preguntado por qué mientras más te esfuerzas por seguir a Jesucristo, más oposición pareces encontrar?
¿Por qué algunas personas rechazan tus creencias, critican tus valores o se molestan por las cosas que dices y haces?
Yo mismo me he hecho esa pregunta muchas veces.
Ha habido momentos en los que sinceramente he tratado de hacer lo correcto: ser más amable, más paciente, más dispuesto a perdonar y más semejante a Cristo. Sin embargo, aun así he recibido críticas, rechazo y malentendidos.
Durante mucho tiempo me pregunté por qué.
Entonces comprendí algo importante: Jesucristo nunca prometió que seguirle haría nuestra vida más fácil ni que todas las personas estarían de acuerdo con nosotros. De hecho, Él enseñó que quienes le siguieran enfrentarían oposición.
Cuando eliges la fe por encima de la popularidad, la verdad por encima de la conveniencia y el discipulado por encima de la aprobación del mundo, no todos comprenderán tus decisiones. Algunos estarán en desacuerdo contigo. Otros te juzgarán injustamente. Incluso habrá quienes hablen falsamente de ti.
Eso puede ser doloroso, pero no necesariamente significa que estés en el camino equivocado.
A veces significa que estás recorriendo el mismo sendero que han recorrido los discípulos fieles a lo largo de la historia.
Cuando me siento desanimado por las críticas o el rechazo, encuentro consuelo en estas palabras del Salvador:
“Bienaventurados sois cuando por mi causa os vituperen y os persigan, y digan toda clase de mal contra vosotros, mintiendo.
Gozaos y alegraos, porque vuestro galardón es grande en los cielos; porque así persiguieron a los profetas que fueron antes de vosotros.”
Mateo 5:11–12
Si estás esforzándote por seguir a Jesucristo y enfrentas oposición por ello, no te desanimes. El Señor conoce tus esfuerzos, conoce tu corazón y comprende perfectamente lo que estás viviendo.