15/07/2026
La obediencia al Señor y su palabra no solo se hace manifiesta para grandes tareas, como el pastoreo, diaconado y como en el caso de David ser ungido para ser llamado rey de Israel (y estamos hablando de un pequeño joven adolescente de Israel que no esperaba un propósito de parte de Dios para su vida como ese), en el capítulo 17 de 1 de Samuel en especial en los versículos 17 y 18 Dios también nos enseña la importancia de la obediencia aún en las responsabilidades diarias, sabiendo que un corazón dispuesto a servir dentro de lo más mínimo siempre haya gran bendición dentro de todo cuanto hace para la gloria de Dios.
Pero ojo amados: siempre recordando que la verdadera bendición de la obediencia no solo radica en los bienes u oportunidades que recibimos dentro de lo material, sino en la llenura de saber que agrandamos a Dios desde las cosas más simples, y hermoso ejemplo David nos da en este pasaje como joven, como hijo y hermano (y si seguimos viendo más adelante el capítulo aún siendo burlado y desechado por sus hermanos) también en amor y fé como siervo del Señor, siendo participe aún pese a su humanidad imperfecta, parte del plan de salvación y restauración de una creación perdida, para recordar de quien dependen y son sostenidas todas las cosas por amor de aquel que nos amo primero por amor de su nombre ❤️🙌🏽