06/09/2025
En esta ocasión, tomamos esta frase atribuida a San Agustín, que es una verificación personal de la propia fe.
Sugiere que nuestras creencias deben ser un reflejo de quiénes somos y de lo que valoramos. Es una invitación a mirarnos y a ser coherentes entre nuestra forma de proceder y lo que pensamos y decimos.
Pidamos al Señor, luz para actuar como sus testigos creíbles.