11/05/2026
Los cinco minutos del Espíritu Santo🔥
Para entrar en la presencia del Espíritu Santo, hay que tener ansias, hay que sentir la necesidad de él, de su Luz, de su amor, de su gloria, de su paz. Hace falta presentir que todo lo maravilloso del universo, es una chispa que despierta esos anhelos interiores de Dios, decía San Agustín: ✨✨”Qué es el universo entero, o la inmensidad del mar, o el ejército de los ángeles ? Yo tengo sed del creador, tengo hambre y sed de El! “✨✨
En el fondo, es necesario reconocer un deseo que ya está dentro nuestro; ese deseo que el Espíritu Santo ha puesto en nuestro interior, pero que hemos dejado escondido debajo de miles de preocupaciones y angustias. Luego de su conversión, Agustín reconocía que detrás de todas sus ansias estaba aquel deseo, oculto de Dios:
✨”Ardía en deseos de amar…quería ser amado…Tenia hambre intensa de ese alimento que en realidad eras tú, mi Dios.”✨
Por eso, Agustín nos enseña que la clave para el encuentro con Dios, es reconocer ese deseo, y despertarlo, alimentarlo, hacerlo crecer, hasta que se haga más fuerte que cualquier otra necesidad:
✨”Enamórate de Dios, arde por El! Anhela a aquel que supera todos los placeres.”✨
Porque el Espíritu Santo, no obra en nosotros, sin algún consentimiento de nuestra parte, y ese consentimiento brota del deseo. Pidamos al Espíritu Santo que él mismo despierte nuestro deseo.
Página 215
Víctor Manuel Fernández
✨✨Hambre y sed de Dios es lo único que tienes que llevar al primer avivamiento con bautismo en el Espíritu Santo en la Iglesia Católica✨✨Activa tu fe. Participa activamente!