11/06/2022
*Una adoración que trascienda*
“Pues Dios es Espíritu, por eso todos los que lo adoran deben hacerlo en espíritu y en verdad”.
Juan 4:24
*LECTURA DEL DÍA: JUAN 4:20-24*
¿Te has preguntado alguna vez si tu adoración agrada a Dios? Es importante recordar, cada vez que adores, que para Dios lo más importante es tu corazón. Ahora bien, ¿qué significa esto exactamente? Que el corazón que es guiado por el Espíritu de Dios y está lleno de Su verdad lo agrada, y en realidad es el único que está en capacidad de adorarlo genuinamente.
A Jesús no le impresionaban aquellos que hacían despliegue de su “devoción” llamando la atención. Su adoración no se caracterizaba por el amor a Él y el deseo de hacer Su voluntad. Por el contrario, ellos estaban motivados por sus propios planes y metas egoístas. Por esa razón, Él nos instruyó: “Más tú, cuando ores, entra en tu aposento, y cerrada la puerta, ora a tu Padre que está en secreto; y tu Padre que ve en lo secreto te recompensará en público” (Mateo 6:6).
El servicio auténtico a Dios empieza por confiar de todo corazón que nada se escapa de Su mirada, y que Él asume plena responsabilidad por nuestras necesidades cuando lo obedecemos.
¿Te das cuenta de qué es lo importante para el Señor? No es el tamaño de tu ofrenda lo que importa, es la confianza de tu corazón para dar todo lo que tú eres y dedicar todo lo que tienes a Él. No es la hermosura de tu alabanza, ni tu canto, ni tu oración, ni tu contribución monetaria lo que te mueve; es tu motivación y tus sentimientos verdaderos de amor y adoración hacia Dios.
Cuando te dispongas a adorar a Dios en espíritu y en verdad, examina la razón por la que te estás acercando a Su trono. Que no sea para obtener algo a cambio, sino para darle tu devoción más sincera.
Que tengas un bendecido día