27/08/2024
Crimen, hambres, pestilencia
Satanás está obrando en la atmósfera; la está envenenando, y
nosotros dependemos de Dios para la protección de nuestras vidas:
de nuestra vida actual y eterna. Y por encontrarnos en la posición en
que estamos, necesitamos estar bien despiertos, plenamente consagrados, completamente convertidos y cabalmente dedicados a Dios.
Pero al parecer permanecemos inactivos como si estuviésemos paralizados. ¡Dios del cielo, despiértanos!.—Mensajes Selectos 2:59
(1890).
Dios no ha impedido que los poderes de las tinieblas hagan su
obra mortífera de viciar el aire, una de las fuentes de vida y alimento,
con elementos mortíferos. No solo ha sido afectada la vida vegetal,
sino que el hombre mismo sufre de pestilencia [...]. Estas cosas son
el resultado de gotas de las copas de la ira3 de Dios que caen sobre
3Dios asume responsabilidad por aquello que permite que ocurra o que no impide
que suceda. Ver Éxodo 7:3; 8:32; 1 Crónicas 10:4, 13-14.
30 Eventos de los Últimos Días
la tierra, y son pálidas representaciones de lo que acontecerá en el
futuro cercano.—Mensajes Selectos 3:446-447 (1891).
Aumentarán las hambrunas. Las pestilencias barrerán a miles. A
nuestro alrededor hay peligros procedentes de las potencias externas
y de las operaciones satánicas de adentro, pero ahora se está ejerciendo el poder restrictivo de Dios.—Manuscript Releases 19:382
(1897).
Se me ha mostrado que el Espíritu del Señor se está retirando
de la tierra. Pronto se les negará el poder protector de Dios a todos
los que continúan despreciando sus mandamientos. Diariamente nos
llegan informes de transacciones fraudulentas, asesinatos y crímenes
de toda clase. La iniquidad se está convirtiendo en un asunto tan
común que ya no sacude los sentidos como en un tiempo lo hacía.—
[27] Carta 258, 1907.