30/10/2025
☀️La Reforma, pero no la Fiscal. La otra Reforma.
La Reforma Protestante, es un hecho no sólo histórico, sino pedagógico.
La Reforma Protestante, significó un volver a las Escrituras, un mirar a la Biblia como la autoridad suprema para la vida, la fe y la iglesia del Señor.
Eso significó que el texto bíblico ocupó el lugar correcto, el mismo centro de la iglesia, para creer lo correcto, practicar lo correcto, predicar y enseñar lo correcto y sentir lo correcto.
La Reforma significó que la persona de Cristo fuera puesta en lugar correcto, el único Dios mediador salvador.
La Reforma significó un profundo análisis de la iglesia por dentro, con la Bíblia en la mano y a la luz de ella, ver si lo que creía, enseñaba y práctica la iglesia, era como la Biblia lo decía.
La Reforma, es la recuperación de la relación correcta con Dios, sin más mediación que la de Cristo.
La recuperación de la relación correcta con el prójimo, sin la separación que produce la sociedad, la cultura, el dinero y los origines de la persona.
Es La imagen de Dios en el hombre vista en su forma más pura. Esto quebrantó la mirada de la vida en forma jerarquizada y aristócrata.
La Reforma significó un impacto más allá de lo teológico, que no podemos detallar aquí.
Hermanos, este avivamiento de la Reforma, sin lugar a dudas el más grande que hasta ahora haya producido el Espíritu Santo, en la historia de la iglesia cristiana, tuvo su epicentro en la Biblia misma, desde ahí nació.
Es obvio que hay retroceso en todo lo que representó la Reforma Protestante, bastaría con ver el tipo de iglesia y sociedad que tenemos hoy.
Las causas que dieron origen a la Reforma, están presentes hoy, han vuelto con nuevas formas y expresiones renovadas.
Entendemos que la Reforma que necesita la iglesia hoy, exactamente debe pasar lo mismo, que en la del siglo XVI, la del monje Lutero, Calvino y Zuinglio. Volver a las Escrituras, volver al texto bíblico y ver si estamos creyendo, viviendo, enseñando, predicando y sintiendo como dice el texto bíblico.
Necesitamos urgentemente una nueva Reforma.
Dios nos ayude.
Pastor Félix Peña.