12/10/2020
El Ser Tripartito (Espíritu, Alma y Cuerpo)
Mundo Material (corruptible, temporal, terrenal, natural) y Mundo Inmaterial (incorruptible, eterno, celestial, espiritual)
El Hombre Natural y El Hombre Espiritual (La Rivalidad de la Carne y el Espíritu, el Hombre Carnal y el hombre espiritual, los deseos de la carne)
El cuerpo (los sentidos y el Papel de los estímulos y sensaciones en la Percepción y su relación con el Placer, y el Dolor.)
La Debilidad Humana (El mundo, la carne, las tentaciones, los pecados y la iniquidad
El Alma (Intelecto, Voluntad y Emociones)
Intelecto Humano (La Mente, los Procesos Mentales en el hombre y sus consecuencias en todos los aspectos de la vida humana)
Voluntad (las actitudes e Intenciones del Corazón, El Doble ánimo, el papel de las adversidades en nuestras vidas, (Motivaciones, Intereses, Necesidades y su relación con los estímulos y Percepciones y las conductas y decisiones)
Las emociones (Sentimientos, Emociones, Dominio Propio)
El Hombre Interior (Hombre Viejo y Hombre Nuevo) (Nuevo hombre, nueva naturaleza, renovación de la mente, renovación del entendimiento, nuevo nacimiento, corazón nuevo, entre otros términos relacionados)
La Mente (Fe, Razón, Conciencia, Juicio Cabal, Ceguera Espiritual, Mente entenebrecida, conocimiento, inteligencia, conceptos, valores, prejuicios, argumentos)
El Espíritu de Dios y El Espíritu del Hombre (Ejercicios espirituales, Frutos espirituales, Dones espirituales, fortalezas espirituales, guerra espiritual, Revelación espiritual)
EL SER TRIPARTITO (ESPÍRITU, ALMA Y CUERPO)
VERSÍCULO CLAVE: (1 Tesalonicenses 5:17-23) “Orad sin cesar; dad gracias en todo, porque esta es la voluntad de Dios para vosotros en Cristo Jesús. No apaguéis el Espíritu; no menospreciéis las profecías. Antes bien, examinadlo todo cuidadosamente, retened lo bueno; absteneos de toda forma de mal. Y que el mismo Dios de paz os santifique por completo; y que TODO VUESTRO SER, ESPÍRITU, ALMA Y CUERPO, sea preservado irreprensible para la venida de nuestro Señor Jesucristo.”
El espíritu
El espíritu del hombre es el lugar en que establecemos toda comunicación con Dios. (Rom. 8:16; 1 Cor. 14:14). El espíritu (de quien ha sido regenerado) tiene tres funciones principales: conciencia, que discierne lo bueno y lo malo (1ª Cor. 5:3; 2ª Cor. 2:13), intuición, con la que se sabe y se sienten los movimientos del Espíritu Santo (Mr. 2:8; Jn. 11:33), y la comunión, con que se adora a Dios (Jn. 4:23; Rom. 1:9). Estas tres funciones están profundamente ligadas y operan coordinadas.
Antes de la caída, el espíritu del hombre era la parte más noble de todo su ser, y tanto el alma como el cuerpo le estaban sujetos. Por el espíritu, Adán percibía a Dios, y tenía comunión con él. Pero con la caída, el espíritu murió, perdió el control y la comunión con Dios, y comenzó a vivir por el alma. El espíritu del hombre quedó bajo el poder y la opresión del alma, hasta quedar fusionado con ella.
Con el milagro de la regeneración, Dios comienza a recuperar su lugar en el hombre, pues viene a habitar en su espíritu, ahora revivido. (Jn. 1:13; Tito 3:5; Rom. 8:16; 1ª Cor. 6:17). El propósito de Dios es que el espíritu recupere el gobierno sobre el alma, y a través de ésta, sobre el cuerpo.
La vida del cristiano necesita ser gobernada por el espíritu. De aquí surge una lucha entre el alma y el espíritu, y como en toda lucha, vencerá el que es más fuerte. Si es más fuerte el espíritu, y tiene control sobre el alma y el cuerpo, será un cristiano espiritual; si, por el contrario, el alma (aliada con los apetitos del cuerpo) es quien tiene el control, será un cristiano carnal.
Para que el cristiano logre la victoria, será necesario separar del todo el alma del espíritu. Hebreos 4:12 dice que la Palabra de Dios produce esta necesaria división. Luego, por medio de la operación de la cruz, el alma mengua, y por la operación del poder del Espíritu de Dios, el espíritu se fortalece.
Si no se produce la división del alma y el espíritu, los creyentes siguen fuertemente influenciados por el alma, y por ello siempre siguen objetivos entremezclados: algunas veces andando de acuerdo con la vida del espíritu, y otras de acuerdo con la vida natural.
Pero si esta separación se produce, el creyente será capaz de detectar inmediatamente cualquier intento del alma por tomar el control, y podrá rechazarla. Así, el espíritu podrá desarrollar su poder intuitivo de modo más agudo. Sólo después de haber experimentado esta separación pueden los cristianos entrar en posesión de un sentido genuino de pureza.
Los creyentes tienen que ver que todo lo que procede del alma no aprovecha (es carne) y que sólo el espíritu es el que da vida. (Jn. 6:63). Sólo cuando un hombre vive por el espíritu llega a ser espiritual. Como Dios es espíritu, toda obra de Dios es espiritual; y quienes sirven en ella deben hacerlo en el espíritu. La efectividad del cristiano dependerá de si ha tenido la experiencia de ser sumergido en el Espíritu Santo, tal como fue sumergido en el bautismo de agua.
Luego de este bautismo, el creyente puede ser introducido en la obra espiritual, en la batalla espiritual, en la oración espiritual. Sus sentidos espirituales han sido despertados y ahora puede experimentar el poder del Espíritu Santo.
El hombre interior también es fortalecido en la lucha contra Satanás. Y es necesario vencerlo permanentemente en todo lugar. Antes de que él asalte al cristiano en el hombre interior para oprimirlo o bloquearlo, es necesario salir y atacarlo. La mejor defensa es el ataque. Asimismo, todas sus obras de engaño, opresión, de quebrantamiento deben ser deshechas en todo lugar, para así ver la gloria de Dios.
El espíritu del creyente debe permanecer siempre activo, colaborando con Dios, recibiendo revelación, orando en el espíritu, escudriñando las Escrituras, meditando en las obras de Dios.
Un siervo de Dios tiene que estar ejercitado en reconocer la voz del espíritu y distinguirla de las voces del alma o de los espíritus malignos. Así como conoce el «yo» (alma), debería conocer cómo funciona y qué leyes tiene el espíritu. Así entendería que la vida del espíritu no es ocasional, ni tampoco oscilante (como las mareas del mar), sino estable, apacible y abundante (como un río).
El alma
El alma, ubicada entre el espíritu y el cuerpo, es la sede de la personalidad del hombre (Dios lo creó un «alma viviente»). El alma es un reducto inalienable, el cual ni siquiera Dios puede violar. Allí en el alma el hombre tiene todo el poder de decisión.
Cuando Dios creó al hombre, quiso que su espíritu fuera como un amo, el alma como un mayordomo y el cuerpo como un criado. El amo encarga asuntos al mayordomo, quien a su vez ordena al criado que los lleve a cabo. Sin embargo, con la caída, el alma se erigió en amo, y el espíritu se adormeció. Se rompió la comunión con Dios. Un hombre sin Dios tiene, normalmente, en función sólo el alma y el cuerpo. En cambio, uno que ha nacido de nuevo puede volver al diseño original de Dios: espíritu, alma y cuerpo.
El alma tiene que dejar de ser amo y volver a ser mayordomo, porque hay el peligro de que el espíritu quede oprimido (es el caso de los que son «niños en Cristo»). El alma también puede retroceder a ser esclava del cuerpo, en la inmundicia, lascivia, etc., o ser influenciada por el poder de las tinieblas, sea con la sabiduría terrenal, o con visiones y sensaciones sobrenaturales que la estimulan.
Funciones del alma
a) Emociones. Este ámbito abarca los afectos, los deseos y sentimientos.
Afectos. Cuando el cristiano se consagra es relativamente fácil entregar su tiempo, dinero, poder, etc., pero el ofrecer sus afectos es muy difícil. Pero si no ofrece sus afectos no ha ofrecido nada. Dios exige amor absoluto de sus hijos, es decir, con todo el corazón, alma y mente. El amor hacia los suyos es el más grande rival del amor a Dios en el corazón del creyente. El Señor no sólo espera que el cristiano trabaje para él, sino, sobre todo, que le ame.
Deseos. Los deseos del alma se centran en el «yo», para su deleite y exaltación. Estos son quitados por la operación de la cruz. Y entonces ya no hay ansiedad por alcanzarlos; hay reposo. No hay frustración, porque ya nada se desea sino a Dios. Los deseos sólo provocan inquietud y afán, y nunca serán enteramente satisfechos. Cuando el cristiano está satisfecho con lo que Dios le da, tiene reposo. La vida espiritual es una vida satisfecha en Dios.
Los sentimientos son un camino con muchos altibajos. Cuando están en la cúspide, el creyente piensa que está en su estado óptimo, que es espiritual; y cuando, por el contrario, se siente frío y seco, piensa que es anímico y carnal. Esto no es así: en ambos casos, es un cristiano anímico y anda por sentimientos.
¿Por qué Dios concede sentimientos de felicidad y luego los retira? Para que el creyente se conozca en toda su fragilidad e inestabilidad, y para que, dominando sus sentimientos, pueda dominar el ambiente. Él quiere que el creyente le sirva, ya sea que esté feliz o que esté triste. También retira esos sentimientos para que el creyente entrene su voluntad. La vida de fe puede ser llamada la vida de la voluntad, puesto que la fe no se ve afectada por aquello que se siente.
Un creyente emocional es inútil en las manos de Dios. Sólo apegando la voluntad a la de Él, se halla perfecto reposo.
b) La mente. La mente es el instrumento de nuestros pensamientos. Por medio de la mente el hombre conoce, piensa, imagina, recuerda y entiende. La mente del hombre es una gran fortaleza; es motivo de orgullo y es la causa del progreso de la civilización; sin embargo, espiritualmente es un gran peligro, pues es un terreno especialmente susceptible para la acción de Satanás. El entendimiento es fácilmente cegado, y surgen argumentos y pensamientos contra el conocimiento de Dios. Mediante la mente, el hombre no puede conocer a Dios, antes bien, levanta fortalezas mentales que le han llevado a apartarse de Dios y aun a desafiar a Dios. Una mente reducida por Satanás es como una fortaleza que es necesario derribar. En el momento de la regeneración, la mente es traída a la obediencia a Cristo, pues «arrepentimiento» significa «cambio de mentalidad».
Sin embargo, aun en el creyente, la mente es el punto más vulnerable para la acción de Satanás. El nuevo creyente tiene un nuevo corazón, pero todavía arrastra una mente vieja. Muchas veces la mente se llena de pensamientos, imaginaciones, recuerdos, o ideas confusas de modo incontrolable. Su mente estuvo tan manipulada por Satanás en el pasado, que no puede dejar esos pensamientos a menos que su mente sea renovada.
Por eso, apenas convertido, el cristiano necesita de una profunda renovación de su mente. Ella debe ser ampliada y fortalecida. Dios quiere restaurar la mente para que pueda ser útil en las manos de Dios. El cristiano requiere de su mente para las cosas espirituales, pero una mente restituida al lugar que Dios le dio en el principio, es decir, sujeta al espíritu. La vida cristiana no es, como pudiera pensarse, una vida de puro corazón, sin entendimiento. Caer en ese extremo es fanatismo peligroso, pues puede llevar a cometer los más graves excesos y a sostener las más absurdas herejías.
El diablo puede poner pensamientos en la mente (como en Judas) o quitar pensamientos; de hecho, el diablo quita la palabra sembrada en el corazón para que las gentes no crean y se salven (Mt. 13:19). Con todo, él no tiene soberanía sobre ella, a menos que el cristiano, consciente o inconscientemente se lo permita, cediéndole terreno.
¿Cómo se le cede terreno a Satanás en la mente? Primero, con una mente que acaricia el pecado. Segundo, con una incorrecta comprensión de la verdad de Dios. Tercero, buscando las predicciones (horóscopos). Si un creyente busca conocer el futuro, le vendrá aquello que cree, porque los demonios hallarán terreno para provocarlo. Finalmente, manteniendo la mente vacía o pasiva. El diablo desea una mente así para poner sus pensamientos. Dios no quiere robots, quiere que el hombre coopere con él, en pleno uso de sus facultades. Si el cristiano no ocupa su mente, tampoco la ocupará Dios, aunque sí la puede ocupar Satanás.
¿Cómo vencer en esta batalla? Le mente tiene que ser renovada, mediante el despojamiento del viejo hombre (Ef. 4:17-24). Una mente renovada es una eficaz colaboradora en la obra de Dios. Además de que sus facultades se despiertan y agilizan, está en condiciones de seguir al Espíritu Santo en su obra de revelación en su espíritu (Ef. 1:17-18). Luego que el espíritu del cristiano recibe luz de Dios, mediante la capacidad intuitiva, la mente es capaz de retener esa luz e interpretarla. Aquí la mente colabora con el espíritu, aunque siempre va detrás de éste.
Una mente renovada es también una mente abierta, libre de prejuicios, que estará en condiciones de recibir la Palabra de Dios a través de otros cristianos, o mediante lecturas edificantes. Una mente renovada, en fin, es una mente controlada y purificada por el Espíritu y llena de la Palabra de Dios.
c) La voluntad. La voluntad es la capacidad que tiene el hombre para tomar decisiones. Es el verdadero «yo», que tiene la mayor influencia sobre la persona. Por tanto, la salvación plena tiene que alcanzar su voluntad.
Dios creó al hombre con una voluntad soberana, capaz de decidir por sí mismo. Ahora bien, cuando el hombre decidió por sí mismo, independientemente de Dios, cayó. La salvación se obtiene cuando la voluntad es puesta en obediencia a Dios. Ahora tiene una nueva dirección.
La voluntad del hombre tiene que unirse perfectamente a la voluntad de Dios para que la salvación sea completa. Para que esto sea posible, a causa de la obstinación del hombre, Dios usa muchos medios para reducirle a la obediencia. Uno de ellos es la disciplina. Lo que Dios quiere no es sólo que el cristiano haga Su voluntad, sino que ella sea su deleite. Que la voluntad Suya y la de él sean la misma. ¿Cómo es esto posible? Llevando el alma a la cruz para que pierda su fuerza y energía.
Hay un peligro con la voluntad. El mal uso o el desuso de ella pueden dar lugar a la operación de los espíritus malignos. En general, todo pecado da lugar al diablo para que opere en el cristiano. Pero no sólo los pecados de hecho, sino también de omisión (Stgo. 4:17).
El más frecuente pecado de omisión es la pasividad. El Señor dota al cristiano de toda clase de capacidades y talentos, ninguno de los cuales debe quedar sin ser usado o ser mal usado. Cuando un creyente no está usando sus talentos, ha caído en la pasividad.
Los espíritus malignos sacan ventaja de esta inactividad, porque, sin el creyente saberlo, está cediendo terreno a la acción de ellos y está cumpliendo el requisito fundamental para que ellos puedan operar.
Mientras que Dios requiere de la cooperación del hombre en el uso de sus talentos, Satanás exige el cese del ejercicio de la voluntad y ciertas acciones del hombre para poder actuar por él. Por ignorancia, el creyente cree que la pasividad es señal de obediencia y consagración, y cede el terreno al diablo.
El cristiano que se ha abandonado a la pasividad debe decidir finalmente a recuperar el ejercicio de su voluntad y demás facultades, para ponerlas al servicio activo de Dios. Para recuperar el terreno deberá resistir firmemente y recuperar lo que se ha cedido. El creyente debe recuperar su soberanía, su dominio propio. Debe experimentar liberación en los muchos puntos en que fue atado e inmovilizado por Satanás.
La obediencia del cristiano a Dios debe ser incondicional. No obstante, esto no implica que no tenga más su propia voluntad. Dios no quiere obediencia ciega, sino que Su voluntad sea hecha voluntariamente, en plena conciencia. Mediante su voluntad renovada, el creyente tiene que alcanzar el dominio propio, y controlar su espíritu, su alma y aun su cuerpo. Sólo así podrá andar siempre en el espíritu.
El cuerpo
Para que la salvación de Dios sea completa debe alcanzar al cuerpo. Aunque la obra de Dios comienza en el espíritu, y sigue con el alma, también debe expresarse en el cuerpo.
La importancia del cuerpo es evidente por cuanto Dios fue manifestado en carne. El Verbo se hizo hombre, lo cual permitió la salvación del hombre y la derrota de Satanás (por eso los espíritus inmundos no pueden confesar esta verdad).
El cuerpo del Señor Jesús en la tierra fue el templo de Dios (Jn. 2:21); hoy el cuerpo del cristiano también lo es (1ª Cor. 6:19). Uno de los mayores pecados (la fornicación) se asocia con el cuerpo, porque significa tomar un miembro de Cristo y hacerlo miembro de una ra**ra (1ª Cor. 6:15).
El cuerpo tiene necesidades, las cuales deben ser suplidas; no obstante, esto no significa gratificar el cuerpo. Si el cuerpo es complacido cada vez, se volverá un amo con más y más exigencias, y dejará de ser un siervo. El alma también se verá envuelta en sus apetitos y caerá en el hedonismo (búsqueda del placer).
La consagración del cristiano ha de comenzar por el cuerpo, el cual es presentado como un sacrificio vivo, santo y agradable a Dios. Luego, el entendimiento, el alma, es renovada, y la voluntad de Dios puede ser comprobada en el espíritu (Romanos 12).
Así como el espíritu fue vivificado al recibir la justificación, así el cuerpo es vivificado por su Espíritu (Rom. 8:10-11). En 1ª Corintios 6:13 dice «El cuerpo es para el Señor… y el Señor para el cuerpo». Esto primero significa que no es para la satisfacción y el deleite; es para el Señor. El cuerpo ha de servir como instrumento de justicia.
«El Señor es para el cuerpo» significa que el Señor no sólo salva el espíritu y el alma, sino también el cuerpo de enfermedades y plagas. Si el cristiano acepta que el cuerpo es para el Señor, y se consagra para él, el Señor va a conceder vida y poder a su cuerpo. Él mismo lo va a cuidar y preservar. Él lo va a restaurar si está enfermo, y lo va a preservar para que no esté enfermo.
La introducción del pecado en el hombre trajo consigo no sólo la muerte, sino también la enfermedad (La enfermedad se halla entre el pecado y la muerte). El Señor no sólo perdonó pecados, sino que también sanó enfermos. Él vino a deshacer las obras del diablo, y éstas tienen que ver con la enfermedad y con la muerte.
Un cuerpo sano no es para los deseos carnales, sino para Dios.
«Y el mismo Dios de paz os santifique por completo; y todo nuestro ser, espíritu, alma y cuerpo, sea guardado irreprensible para la venida de nuestro Señor Jesucristo» (1ª Tes. 5:23).
¿CÓMO CONSEGUIR LA VICTORIA EN ESTA LUCHA?
II.- ANTAGONISMO ENTRE LAS OBRAS DE LA CARNE Y EL FRUTO DEL ESPÍRITU (Gálatas 5:19-23)
Pablo comienza con las Obras (pues demandan acción u omisión por parte de la persona) naturales, manifiestas y obvias de la Carne, las cuales distorsionan nuestra relación para con Dios, y para contra el prójimo.
La Biblia nos habla de 3 clases de personas:
1. EL HOMBRE NATURAL (es el que no ha recibido a Cristo) — 1 COR. 2:14 dice: Pero el hombre natural no percibe las cosas que son del Espiritu de Dios, porque para el son locuras, y no las puede entender, porque se han de discernir espiritualmente.
2. EL HOMBRE ESPIRITUAL (es el cristiano que es dirigido, facultado y habilitado por el Espiritu Santo) — 1 COR. 2:15 dice: ….el espiritual juzga todas las cosas… y el 2:16 dice: …tenemos la mente de Cristo.
3. EL HOMBRE CARNAL (es el cristiano que vive una vida de derrota porque trata de vivir la vida cristiana por sus propios medios, esfuerzos y conceptos propios; es el que trata de alimentarse de la vid mediante sus propios esfuerzos sin dejar que sea la vid la que le suministre el alimento) — 1 COR. 3:1-3 dice: De manera que yo, hermanos, no pude hablaros como a espirituales, sino como a carnales, como a niños en Cristo. Os di a a beber leche, y no vianda, porque aun no erais capaces, ni sois capaces todavía, porque aun sois carnales; pues habiendo entre vosotros celos, contiendas y disensiones, no sois carnales y andáis como hombres?
¿CUÁL ES EL PROPÓSITO DE PABLO?
Ayudar a los gálatas a distinguir entre los asquerosos y perversos brotes de la carne NO regenerada, y el bendito fruto que produce el Espíritu Santo en la vida de los genuinos creyentes que se han entregado al Señor.
Gálatas 5:19-21 «Y manifiestas son las OBRAS DE LA CARNE, que son: adulterio, fornicación, inmundicia, lascivia, idolatría, hechicerías, enemistades, pleitos, celos, iras, contiendas, disensiones, herejías, envidias, homicidios, borracheras, orgías, y cosas semejantes a estas; acerca de las cuales os amonesto, como ya os lo he dicho antes, que los que practican tales cosas NO heredarán el Reino de Dios»
Pablo procede a dar una repugnante lista de pecados característicos de una humanidad NO redimida, y los clasifica en 3 áreas o grupos: pecados de índole sexual, de índole religioso y de relaciones humanas.
Gálatas 5:-18 (RVR1960) Digo, pues: Andad en el Espíritu, y no satisfagáis los deseos de la carne. Porque el deseo de la carne es contra el Espíritu, y el del Espíritu es contra la carne; y éstos se oponen entre sí, para que no hagáis lo que quisiereis. 18 Pero si sois guiados por el Espíritu, no estáis bajo la ley.
Mateo 26:41 Velad y orad, para que no entréis en tentación; el espíritu a la verdad está dispuesto, pero la carne es débil. Vivir en la carne es enemistad contra Dios
Romanos 8:5-9 ( Porque los que son de la carne piensan en las cosas de la carne; pero los que son del Espíritu, en las cosas del Espíritu. 6 Porque el ocuparse de la carne es muerte, pero el ocuparse del Espíritu es vida y paz. 7 Por cuanto los designios de la carne son enemistad contra Dios; porque no se sujetan a la ley de Dios, ni tampoco pueden; 8 y los que viven según la carne no pueden agradar a Dios. 9 Mas vosotros no vivís según la carne, sino según el Espíritu, si es que el Espíritu de Dios mora en vosotros. Y si alguno no tiene el Espíritu de Cristo, no es de él
1 Juan 2: Porque todo lo que hay en el mundo, los deseos de la carne, los deseos de los ojos, y la vanagloria de la vida, no proviene del Padre, sino del mundo.
Se puede ver además otras listas, como Romanos 1:24-32 o 1ª Corintios 6:9-10
1.- PECADOS SEXUALES: Adulterio, Fornicación, Inmundicia y Lascivia
Fornicación «Porneia», alude a toda actividad sexual ilícita, fuera del matrimonio (ver 1ª Corintios 5). Incluye adulterio, relaciones homosexuales, bestialismo, incesto, prostitución,…
Lascivia, que abarca todo movimiento insolente, desordenado y caprichoso que atenta contra la buenas costumbres, y normas morales y sociales; es decir, es una falta de moderación.
Inmundicia, alude a la impureza sexual y atracción a la pornografía.
Adulterio NO figura en el original, pero el copista lo añadió a tenor de Mateo 15:19 y Marcos 7:21
2.- PECADOS RELIGIOSOS, que atacan directamente contra Dios (Idolatría y hechicerías)
Idolatría, alude a la sustitución del culto a Dios por una figura o un ídolo, que se antepone a Dios en nuestro corazón (Ver Hechos 19:19, Apocalipsis 13:15, 2ª Tesalonicenses 2:4)
Hechicería («Pharmakia» de ahí se deriva farmacia), que alude al empleo de dr**as, artes mágicas como ocultismo, brujería y magia, las cuales facilitaban la comunicación con sus falsas deidades.
3.- PECADOS PROCEDENTES DEL «YO»
Porque todo lo que hay en el mundo, los deseos de la carne, los deseos de los ojos, y la vanagloria de la vida, no proviene del Padre, sino del mundo (1 Juan 2:16).
La caída de Génesis 3 supuso que el «yo humano» marcase su propio rumbo sin someterse a Dios y a SU Voluntad, así como tampoco tener o tomar en consideración hacia el semejante.
La buena educación, o la disciplina de una sociedad bien ordenada y establecida pudiera apaciguar o frenar algo, está claro que partimos desde una actitud de rebeldía frente a Dios, y en oposición frente al prójimo.
Contiendas y herejías ,… fruto de un corrupto enojo. Vemos que hay enemistades que resultan en contiendas y pleitos, celos(son un resentimiento odioso), iras (explosiones súbitas e incontroladas de hostilidad carentes de dominio propio)
Borracheras y orgías a ídolos paganos
«Y OTRAS COSAS SEMEJANTES» alude a que la lista No acaba ahí, podría perfectamente seguir.
Como CONSECUENCIA a una vida caracterizada de forma habitual, marcada y continua es que NO HEREDARÁN EL REINO DE DIOS (Incompatibles con el Reino); pues debemos diferenciar tal conducta o patrón de vida a una puntual caída, donde debemos pedir socorro en arrepentimiento a nuestro Abogado defensor (1ª Juan 1:5 y 2:2)
DIFERENCIA DEL FRUTO DEL ESPÍRITU Y LAS OBRAS DE LA CARNE
El apóstol pablo menciona dos aspectos diferentes en cuanto a las obras de la carne y el fruto del Espíritu los cuales son: Amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre, templanza,(Gal.5:22,23).Tanto la carne (Pasiones pecaminosas del alma humana)la persona que viene a Cristo su espíritu es todo cambiado o purificado su alma por la gracia del Espíritu Santo.
Buenos frutos significa: Producción selecta, árboles de buena fructificación.
Después de la conversión la vida del creyente debe estar regida por el Espíritu Santo de tal manera que el fruto del Espíritu es distinto de la vida pasada como irredento
La conversión opera una especie de muerte hacia las cosas de este mundo, al grado de que la personas desprecia todo lo que en el hay, para poder alcanzar mas de lo de Dios. Es de esta manera como se logra ser dirigido por el Espíritu Santo y como se manifiesta el fruto del Espíritu en nuestras vidas.
EL FRUTO DEL ESPÍRITU SANTO
A continuación desarrollamos las características del fruto del Espíritu Santo, muchas veces sea malinterpretado estas virtudes y el poder invisible del Espíritu, pensando que las manifestaciones se dan por separado en la vida del creyente, las características están unidas y van juntos como una esencia en el cristiano, si alguno dice tener Amor debe manifestar el gozo, si existe gozo debe haber paz, y si hay paz debe manifestar benignidad…etc., en otras palabras manifestar todos estas características, ninguno debe carecer en su vida, si es que el Espíritu Santo mora en la vida del creyente todo se va a notar por que el Espíritu Santo no se manifiesta por medida (Jn.3:34). Así como todo es completo el fruto del Espíritu es completo para perfeccionarlos, es por ellos que no hay acusación alguna o no hay ley (Gal 5.23), pero si uno de estos falta es que por que el Espíritu Santo no mora en el creyente. Ningún árbol bueno puede producir malos frutos, todos son bueno. (Mt.7:17) si hay un indicio de la obras de la carne no ha nacido de nuevo. Los frutos son los siguientes:
AMOR:
Es la traducción del griego: “AGAPE”. Significa: afecto, buena voluntad, amor, benevolencia, espíritu afectuoso, “la habilidad el poder y la determinación de amar a la gente que no queremos”.Pablo empieza la lista del fruto del Espíritu con “AGAPE”, amor que realmente hace que el resto de las manifestaciones sean una consecuencia, sin amor no puede haber las demás características pero con el todo son una consecuencia natural y lógica, por que el amor se extiende y se manifiesta a las demás características del Espíritu.
El amor es un don de Dios, es un atributo de Dios por que Dios es amor. (1Jn.4:8).
El amor es la base fundamental para la manifestación de los dones ministeriales. (1Cor.13:1-13). Según Colosenses el amor es la virtud que une todas las características en perfección o como otras versiones traducen: El amor es el vínculo de perfección; vinculo Perfecto. El amor es el cumplimiento de la ley” Así que el Cumplimiento de la ley es el amor. (Rom.13:10).El Amor tiene la virtud de vitalizar y de poner en acción la fe.
GOZO
De la voz griego: “JARA”. Que significa: alegría, gozo, de ALLY el infinitivo: JOIREIN: regocijarse, estar contento, gozoso, estar lleno de gozo. Este verbo se usa en el N.T.
El gozo tiene que ver con la alegría permanente del individuo que cree en cristo como toda La iglesia está llamada a experimentarlo. Una calidad de vida basada en lo eterno y segura relación del hijo de Dios con su padre celestial. El culto del Antiguo Testamento rebosaba de Gozo y este se expresaba en fiestas y tumultuosas celebraciones, el salterio hebreo era una clara manifestación del gozo centrado con frecuencia en el templo.(Sal.16:8)(Sal 42:4)
En el NT. El evangelio es proclamado con gozo, como el nacimiento de JESUS, su entrada triunfal y su resurrección son destacadas en un marco de gozo. (Lc.2:10- Mr.11:9).
El gozo del cristiano es tan inclusivo y permanente que puede sentirse, al descubrir la voluntad de Dios. (Mt.2:10).Al sacrificarse por causa de Cristo. (Mt.13:44)Al Testificar de Cristo.(Lc.10:17) O al tener un encuentro personal.(Lc.24:52). En realidad Cristo mismo es la furente de gozo por encima de las circunstancias de la vida. Por Ej. PABLO Y SILAS. Estaban gozosos en la prisión en Filípos por causa de Cristo. Hch.16:25. Cp. Jn.16:20.
El elemento de gozo fue una marca distinta de la iglesia en sus inicios. (Hch.2:46)”perseverando unánimes cada día en el templo en el partimiento del pan y en las casas, comían juntos con ALEGRIA y Sencillez de corazón. Otro ejemplo podemos poner del ETIOPE. Siguió gozoso su camino (Hch.8:39) a pesar de la persecución en Antioquia de Psidia “Los discípulos estaban llenos y del Espíritu Santo”. (Hch. 13:52)
PAZ
Una de las cualidades del carácter del cristiano que representa la palabra “SHALOM”: Significa: Un Bienestar total, que implica también tranquilidad serenidad del espíritu.
El énfasis aquí esta en la paz con Dios, una bendición basada en la relación con Dios, también comprende la paz con uno mismo y con las circunstancias, Dios es llamado Dios de Paz.(Rom.15:33- 16:20
La paz interior es el don de Cristo o un regalo hecho a nosotros (Jn.14:27 – Jn. 20:19).La paz exterior es la relación con Dios que desea que tengamos con nuestros prójimos que vivamos con ellos en armonía, en tranquilad mantengamos una amistad buena y sincera. (Mt.5:9) (Mt. 12:14)
PACIENCIA
Del griego: “MAKROTHYMIA” .Significa: longanimidad, apacibilidad, indulgencia.
No hay espíritu de rencor, es un equilibrio de todos los temperamentos y pasiones, completamente opuesto al enojo. Cuando hay paciencia hay constancia, firmeza y perseverancia, el que es paciente es tolerante, clemente indulgente, Significa también: Resistir con paciencia.
En el A.T. Bíblicamente es una sujeción ejercida por Dios, que se origina en el amor de Dios. “AREK” en (gr.) Significa “LARGO”. Se dice que Dios es largo, o lento para airarse, esta idea se expresa exactamente en longanimidad, definida como por un prolongado aguante mental antes de dar lugar a la ira.
La paciencia del cristiano con respecto a las personas (MAKROTHOMYA).Debe ir parejo. Dios es el que otorga esta paciencia semejante a la de Cristo (Rom.15:5) (2Ts.3:5) Paciencia significa: saber sufrir, para el cristiano es saber resistir a la prueba lo que dice Pablo en (1ª Cor.13) el amor es sufrido, benigno, todo lo sufre todo lo soporta, todo lo espera, paciencia es saber soportar las debilidades y provocaciones de los demás.
La paciencia es lo opuesto a la impaciencia humana, ha de ser contemplado mas bien como la paciencia de Dios que ha operado internamente, la paciencia infinita de Dios no tiene limites. La paciencia ha de ser comunicada directamente al creyente a través de la manifestación y presencia de Dios en su vida, no solo se dice que es atributo de Dios si no que El es Señor de su gloria para toda paciencia y longanimidad (Col.1:11) (Tito.1:16)
Esta paciencia es una virtud que debe esperarse en la vida de cada creyente en medio de las mas vitales direcciones acerca de la responsabilidad de andar dignamente (Ef.4:2-3) (2Tim.2:10. – 4:2) (Stg.6:7:8).
BENIGNIDAD
También significa AMABILIDAD, Es ser amable con otro, todo lo contrario a la dureza. Viene de griego: “JRESTÓTES”. Significa: bondad, integridad, excelencia de carácter, el adjetivo “JRESTOS” significa benévolo.
(Lc.5:39)(1Pe.2:3).También significa: bueno en carácter.
La benignidad es atribuida a Dios como uno de los atributos morales y esto se relaciona con la
Conducta del creyente (1Cor.15:33) (Ef.4:32).La benignidad se asocia con su misericordia por que Dios es rico en Misericordia, en relación al creyente debe ser misericordioso. Perdonar como Dios nos ha mostrado. (Col.3:12) en este caso el ropaje (Vestíos) que es la benignidad despojando todo lo que sea opuesto a ella, esto significa poner a un lado algo inferior por algo superior contrario a lo áspero (Temperamento malo)
Benignidad es la suavidad de carácter, tranquilidad del espíritu, una disposición reposada para tratar con cortesía esta operación lo hace el Espíritu Santo en el corazón del cristiano que es benigno, no anda mal humorado o amargado. Al contrario corrige, endulza el carácter irritable. Hace el corazón bondadoso, y hacemos felices a lo más que podemos a aquellos que nos rodean.
BONDAD
Es la traducción del griego: “AGATHOSUNE”. Significa: “benevolencia, bondad, rectitud de corazón y de vida”, cualidad de hombre bueno (Agathos): bueno. Por lo tanto significa más generosidad. Guiar a buenas obras, tener un carácter bueno mostrar nuestro amor cristiano con hechos a los demás y a nuestros prójimos. En Dios la bondad es infinita, la Biblia nos lo demuestra. Dios dijo a Moisés, después que éste hubo intercedido por Israel” Yo haré pasar todo mi bien delante de tu rostro y proclamare el nombre de Jehová delante de ti, y tendré misericordia por Israel y seré Clemente. (Ex.33:19).
En la perfección que Dios tiene el Salmista escribió,”¡Cuan grande es tu bondad, te has guardado para con los que te temen, que has mostrado para los que esperan en ti, delante de los hijos de los hombres!”
La bondad es aquella que nos impulsa al arrepentimiento de un perverso corazón.
Si el cristiano anda en la luz, deberá manifestar bondad, la bondad se asocia con la justicia y la verdad con diferentes manifestaciones de un mismo fruto, como en (Galatas: 5: 22,23) donde el fruto del espíritu tiene nueve manifestaciones o características.
FE
Del griego “PISTIS”. Significa: “Fidelidad” el carácter de uno se puede confiar, señala el significado pasivo de la fe, Digno de confianza, fidelidad, honestidad, confianza en el tratos de uno con otros, lealtad. En Galatas 5:22.- “FE”. No es la confianza en Jesucristo para la salvación, ni tampoco como una doctrina teológica. Es una virtud ética, es una virtud que distingue al cristiano en sus relaciones y vivencias por lo tanto, PISTIS, aquí no significa fe de cree meramente al azar, si no FIDELIDAD, honestidad, lealtad, puede ser usada esta palabra en sentido de fidelidad.
Un hombre fiel en sus palabras, promesas, un hombre en quien se puede confiar y creer, el cristiano es fiel como hombre, como vecino, amigo, esposo, padre, hijo, fiel en sus contratos y en sus promesas.
También consideremos la fe, que hace accesible a Dios, en un creyente que tiene el Espíritu de Dios, su fe no menguara jamás, fe viva en la cual no hay duda, no solo para la salvación sino que también opera en los dones y ministerios que Dios (Espíritu) dio.
Fe es también el gozo, el regocijo que brota del sentir misericordia divina, lo comunicado del alma del perdón de sus iniquidades y de la gloria eterna, que comienza a g***r con el perdón de sus pecados.
MANSEDUMBRE
Este proviene del griego: “PRAUTES”. Significa: gentileza, afabilidad, mansedumbre, amistad dulce opuesto a aspereza, mal temperamento, enojo repentino, la mansedumbre soporta la incomodidad, este fruto se puede manifestar cuando están totalmente rendidos a Dios.
La mansedumbre de Dios no implica debilidad, el creyente lleno del Espíritu Santo manifestara mansedumbre, el también puede conocer el poder de la indignación, pero así mismo será manso. El elevado lugar que se concede a la mansedumbre en la lista de las virtudes humanas se debe al ejemplo y a la enseñanza de Jesucristo.
Por ejemplo la mansedumbre de Moisés aunque retenía la fortaleza del liderazgo, se mostró dispuesta a aceptar daños personales, sin resentimiento o recriminación.
En el Nuevo Testamento, la palabra mansedumbre se refiere a una actitud interior, es parte del fruto del carácter semejante al de Cristo producido solamente por el Espíritu Santo. (Gal.5:23).Los mansos no se recienten ante la adversidad, debido a que aceptan todo como efecto sabio y amoroso propósito de Dios.
El que tiene mansedumbre soportara a los unos y a los otros, aun con sus palabras responderá con mansedumbre. la cual conduce a una perfecta cortesía para que podamos reprender sin rencor .Discutir sin intolerancia, encarar la verdad sin resentimiento, enojarse sin pecar, ser amables y sin embargo no ser débiles. La mansedumbre una manifestación del fruto del Espíritu, es evidente que las personas solamente lo puedan manifestar cuando están rendidas a Dios y cuando la presencia del Espíritu Santo domina en su totalidad en el hombre
TEMPLANZA
De la palabra griega: “ENGKATEIA”. Significa: El control de uno mismo, conocido también como “DOMINIO PROPIO”, es una de las virtudes cristianas cardinales en la templanza, se nos amonesta a ser moderados y equilibrados en nuestra conducta, Es el control propio en el pensamiento, en nuestro enojo, nuestro hablar, el ejercicio del dominio propio refleja el poder de Dios en nuestra vida.
El Apóstol Pablo emplea el termino en relación con el obrar del Espíritu de Dios, así que no ensalza la voluntad el hombre natural, si no que nos hace ver que la vida espiritual abarca el control de las paciones y los impulsos que son propios del viejo hombre, así comprendemos como llega a ser una manifestación del fruto del Espíritu.
Es claro entonces que “EGKRATERA”. En (Galatas 5:23) se usa en oposición o inmortalidad, impureza, libertinaje, y embriaguez, que se mencionan previamente como obras de la carne. El dominio propio contra los apetitos sensuales.
CONCLUSIÓN El fruto del Espíritu Santo tienen en si una relación mutua que ninguno de los nueve están separados, todos están juntos en esencia pero basados en el amor. No debemos confundir “Obras de la Carne” con el “Fruto del Espíritu”, existe una gran e incomparable diferencia