13/05/2026
El Papa León XIV ha subrayado el valor perdurable de los libros impresos en la era digital, afirmando que la lectura «nutre la mente» y ofrece a los cristianos una valiosa oportunidad para proclamar a Cristo.
El Papa hizo estas declaraciones el 7 de mayo durante una audiencia en el Vaticano con empleados de la Librería Vaticana, fundada en 1926 y que celebra su centenario este año.
El Santo Padre afirmó que el libro «es una oportunidad para pensar», defendiendo la importancia física de los libros impresos en una cultura cada vez más digital porque, según dijo, recuerdan a los lectores la importancia del «pensamiento, la reflexión y el estudio».
«La lectura nutre la mente; ayuda a cultivar un sentido crítico consciente y bien formado, protegiéndonos del fundamentalismo y los atajos ideológicos», dijo el Papa León XIV.
«Por esta razón, exhorto a todos a leer libros, como antídoto contra la cerrazón mental, que se refleja en actitudes rígidas y visiones reduccionistas de la realidad», añadió.
El Papa también enfatizó que los libros ofrecen una oportunidad para el encuentro.
«Cuando sostenemos un libro en nuestras manos, idealmente nos encontramos con su autor», dijo. «Pero al mismo tiempo, nos encontramos con quienes lo han leído antes que nosotros, o quienes lo están leyendo ahora o lo leerán en el futuro».
El Papa León XIV señaló que el Papa Francisco había enseñado a los católicos «a practicar la cultura del encuentro», y agregó que «un libro es un puente hacia los demás, una fuente de diálogo que nos enriquece, un estímulo para ampliar nuestra propia perspectiva».
Para los cristianos en particular, dijo el Papa, los libros pueden ser «una oportunidad para proclamar a Cristo».
«Sabemos bien cómo la lectura de la biografía de un santo o una reflexión espiritual bien escrita puede conmover el corazón», afirmó.
También mencionó a la Virgen María, a quien a menudo se representa en la Anunciación «concentrada en leer las Sagradas Escrituras», y a San Antonio de Padua, a quien comúnmente se le muestra sosteniendo «el Libro de los Evangelios abierto, sobre el cual se encuentra el Niño Jesús».
✍️ Almudena Martínez-Bordiú