27/07/2024
*_EL UNICO ABORDAJE_*
S. Mateo 7:21-23
[21]No todo el que me dice: Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos.
[22]Muchos me dirán en aquel día: Señor, Señor, ¿no profetizamos en tu nombre, y en tu nombre echamos fuera demonios, y en tu nombre hicimos muchos milagros?
[23]Y entonces les declararé: Nunca os conocí; apartaos de mí, hacedores de maldad.
👉Esto se trata del primer hombre y del segundo hombre. Se trata de Adán y Cristo. Se trata de Ismael e Ysaac. Cuando Abraham le habló de Ismael a Dios, Él nunca lo reconoció, porque Dios únicamente reconoce al Primogénito.
Quiere decir que cuando nosotros estamos accionando en el primer hombre, Dios dice "no sé quién eres". No importa si tus deseos son altruistas, no importa si estás haciendo algún tipo de acción social, no importa si estás haciendo lo bueno, si estás dándole de comer a la gente, o si está construyendo para gente que no tiene techo, si lo estás haciendo en el primer hombre, Dios no lo conoce. Porque con Dios siempre se trata de cuál es la fuente que está produciendo. Dios solo conoce al Hijo de la promesa.
Cuando oramos y pedimos, de dónde proceden esos deseos? De qué hombre provienen? Porque hay un hombre que Dios no conoce. Pero cuando el deseo proviene del Hijo de la promesa, Dios conoce todo de él, y todo lo que proviene de él Dios lo aprueba. Porque él es todo lo que Dios desea, es lo que le satisface, es lo que le glorifica, porque es Él que produce ese deseo.
Ahora, el punto es: como separamos, como aprendemos a separar lo primero de lo segundo?
*Lo que Dios proveyó es una Cruz.* La Cruz es lo que produce ese viaje. La Cruz es la que nos traslada de lo primero a lo segundo. Mientras la Cruz este cumpliendo su tarea en nosotros, nosotros somos discípulos y nos expresamos como discípulos.
La Cruz divide la muerte de la Vida, la obscuridad de la luz, la Cruz divide la carne del Espíritu, esta dividiendo a Adán de Cristo.
Amados, hasta que no entendamos esto, hasta que no lo podamos ver, difícilmente podemos ir en pos de Jesús, o ser discípulos de Él. Ese es el único abordaje, no hay atajos.
Luc.9:23