31/05/2026
El altar es importante.
Pero lo que realmente toca el corazón de Dios no es el lugar, sino el corazón que le adora y se entrega a Él.
Ese sigue siendo el sacrificio vivo.
Así que, hermanos, os ruego por las misericordias de Dios, que presentéis vuestros cuerpos en sacrificio vivo, santo, agradable a Dios, que es vuestro culto racional. Romanos 12:1