08/08/2026
1. Primero: estar en Cristo
Romanos 8:1 dice:
«Ahora, pues, ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús.»
Vivir por el Espíritu comienza con una relación con Cristo, no con un esfuerzo por portarte mejor.
No empiezas diciendo: «Tengo que vencer el pecado para que Dios me acepte.»
Empiezas desde:
«Dios me ha recibido en Cristo; ahora quiero caminar con Él.»
2. Alimenta tu mente con las cosas del Espíritu
Romanos 8:5:
«Los que son del Espíritu, en las cosas del Espíritu.»
La pregunta práctica es:
¿Qué está ocupando mi mente?
Porque aquello que alimentas constantemente termina dirigiendo tus decisiones.
Por eso:
Lee la Palabra.
Medita en ella.
Ora.
Adora.
Examina tus pensamientos.
Busca obedecer lo que Dios te muestra.
No se trata solamente de leer más Biblia, sino de permitir que la Palabra forme tu manera de pensar.
3. Aprende a obedecer las pequeñas convicciones
Aquí se vuelve muy práctico.
Cuando el Espíritu Santo te muestra:
«No hagas eso.»
No negocies.
Cuando te muestra:
«Perdona.»
Perdona.
Cuando te muestra:
«Pide perdón.»
Pide perdón.
Cuando te muestra:
«Ayuda a esa persona.»
Hazlo.
Vivir por el Espíritu consiste muchas veces en obediencia concreta a lo que Dios ya te ha mostrado.
4. No confundas tentación con pecado
Esto es muy importante.
Puedes tener una tentación y no haber pecado.
Jesús fue tentado en Lucas 4.
Pero no pecó.
La tentación puede tocar la puerta.
Tú decides si la abres.
Por eso, cuando aparezca una tentación, no tienes que pensar:
«Ya perdí.»
Puedes decir:
«Esto está delante de mí, pero yo pertenezco a Cristo.»
Y acudir al Espíritu.
5. «Haced morir las obras de la carne»
Romanos 8:13 dice:
«Si por el Espíritu hacéis morir las obras de la carne, viviréis.»
Fíjate en las dos cosas:
«hacéis morir»
y
«por el Espíritu».
No es pasividad.
No es:
«El Espíritu lo hará todo y yo no tengo que hacer nada.»
Tampoco es:
«Yo puedo vencerlo solo.»
Es cooperación:
Yo rechazo → el Espíritu me fortalece.
Yo huyo de la ocasión → el Espíritu me da dominio propio.
Yo renuncio → el Espíritu produce vida.
6. Y hay algo precioso: aprender a caminar
Gálatas 5:16 dice:
«Andad en el Espíritu, y no satisfagáis los deseos de la carne.»
No dice:
«Luchen desesperadamente contra la carne todo el día.»
Dice:
«Andad en el Espíritu.»
Es una imagen de dirección.
Como cuando caminas con alguien: vas en la misma dirección que esa persona.