29/08/2015
El próposito de Dios en el evangelio era restaurar todo lo que la humanidad había perdido por la caída de Adán en el huerto del Edén.
El evangelio nos enseña que por cuanto Jesús murió en la cruz del calvario y pagó con su vida el precio de nuestra redención,nosotros disfrutaremos la restauración de lo que el hombre perdió,y mucho más.Como hijos de Dios,redimidos por la sangre de Cristo,nosotros disfrutamos ahora de una comunión con Dios más profunda que la que experimentó Adán ante de su caída,cuando caminaba con Dios .
La gracia de Dios,su favor inmerecido,es tan grande que aún nos proporcionará un mejor cuerpo que el de Adán antes de la caída.Cuando Cristo venga,nuestro cuerpo será y transformado para levantarnos e ir a encontrarnos con el Señor.Nuestro cuerpo será inmortal,incorruptible,para nunca más ser destruído por la muerte o la descomposición.
De la misma manera que Abraham esperaba una ciudad con fundamento,nosotros esperamos la llegada de la Nueva Jerusalén.Ese lugar que Dios has preparado para nosotros es un mejor sitio para vivir en la eternidad que el huerto en que vivió Adán.Lo que la gracia de Dios proporciona para los cristianos sobrepasa nuestra comprensión.