13/08/2026
ENTENDIENDO 2 JUAN 1:9:
Cualquiera que se extravía, y no persevera en la doctrina de Cristo, no tiene a Dios; el que persevera en la doctrina de Cristo, ése sí tiene al Padre y al Hijo.
Veamos esto:
1- Cualquiera que se extravía…
La palabra “cualquiera “ reduce en iguales a los miembros de un mismo género o grupo. Deja saber que cualquiera de los que pertenecen a ese grupo ninguno es mejor ni peor que el otro.
El apóstol Juan dice que cualquiera (sin importar que sea un pastor, un evangelista, un destacado ministro o un simple hermanito de las bancas del templo) que se extravía de la doctrina de Cristo, debe de tener mucho cuidado en cuanto a cuál será su próximo paso tan pronto se entera de que está extraviado o apartado de la doctrina de Cristo. Hasta ahí todavía tiene a Dios; el grave problema está en cuál será su actitud ahora que entiende que está apartado de la doctrina del Señor, porque le llegarán desafíos que le obligarán a tener que decidirse si hacer un alto en el camino extraviado y determinar si retoma el Camino verdadero mediante la doctrina de Cristo, o si continua extraviado del lado que conduce hasta la condenación eterna.
El apóstol Juan dice que si opta por dar el siguiente paso para proseguir por el camino del extravío entonces el tal (sin importar que sea un pastor, un evangelista, un destacado ministro o un simple hermanito de las bancas del templo) no tiene a Dios.
2- … “no tiene a Dios”
Ésta no es cualquier advertencia. Se refiere de forma llana y simple a que un extraviado por esfuerzo que haga que no sea el retomar el Camino de la doctrina de Cristo no podrá obtener las promesas de la doctrina del Señor Jesús. Es que no te imagines que tener a Cristo es uno pensar que Cristo es una figura espiritual con los rasgos de un personaje con barba y un vestido largo que en espíritu se mete dentro de ti, no eso no. Cristo es la Palabra de Dios, y si tú perseveras en la palabra de Dios, entonces esa es la manera en qué Cristo mora en ti.
3- el que persevera en la doctrina de Cristo, ése sí tiene al Padre y al Hijo.
Quizás tú te preguntes ¿y cómo sé si tengo a Dios y a Cristo?
Ahí te lo dijo ya: persevera en la doctrina de Cristo, eso es lo primero, lo segundo es detectar si tu corazón está o no reprendiendo tus actos y tus obras. Si te reprende entonces tú no estás conforme a la doctrina de Cristo. Si no te reprende entonces asegúrate de sentir confianza delante de Dios.
Lee esto:
1 Juan 3:19-21 Y en esto conocemos que somos de la verdad, y aseguraremos nuestros corazones delante de él; pues si nuestro corazón nos reprende, mayor que nuestro corazón es Dios, y él sabe todas las cosas. Amados, si nuestro corazón no nos reprende, confianza tenemos en Dios.
1 Juan 3:24 Y el que guarda sus mandamientos, permanece en Dios, y Dios en él. Y en esto sabemos que él permanece en nosotros, por el Espíritu que nos ha dado.
Finalmente, si tú estás extraviado de la doctrina de Cristo y voluntariamente eliges permanecer extraviado, entonces tú no tienes a Dios; ten cuidado:
-No es igual tu salir de tu casa hacia el colmado sin Dios.
-No es igual tu salir de tu casa hacia a tu empleo cada día, pero ahora sin tener a Dios.
-No es lo mismo tu acostarte y tener que bregar con un torbellino de pensamientos como lo hacías antes, pero ahora sin Dios.
-No es igual ahora que estás extraviado de la doctrina de Cristo recibir a tanta gente que entra y sale a tu empresa, a tu negocio, a tus redes sociales, a tu vida, pero sin tu tener a Dios.
Muchos ya fueron sorprendidos por la muerte estando ellos extraviados de la doctrina de Cristo.
Todos sabemos y decimos que la muerte es irreversible, o sea que el que se muere ya no puede regresar acá de nuevo para enmendar sus errores y pecados, asi le ocurre a quien muere extraviado del Camino de Dios; lo que le resta es continuar hacia delante en el termino espiritual porque ya salió de su cuerpo, sin embargo, como murió extraviado, entonces su ruta nunca lo llevará hasta donde le esperaría Dios y Cristo, conforme a la promesa de la doctrina de Cristo eso no será posible por haber escogido el camino equivocado que jamás lleva a la salvación eterna, muy contrario a las promesas a quienes permanecen en la doctrina del Señor, llueva, truene o ventee, a los cuales les esperan al final del Camino, con brazos abiertos, el Padre y el Señor Jesucristo.
Para ésta y otras; Memorias Bíblicas Para Ti. Para Meter En Tu Mochila. Columna De Liberación. Delvis Morales.