08/05/2024
“Porque yo Jehová no cambio; por esto, hijos de Jacob, no habéis sido consumidos. Desde los días de vuestros padres os habéis apartado de mis leyes, y no las guardasteis. Volveos a mí, y yo me volveré a vosotros, ha dicho Jehová de los ejércitos”. Malaquias 3:6-7
El mayor desafío de la Iglesia evangélica del siglo XXI es desarrollar una comprensión mas clara de Dios fundamentada en el desvelamiento que Dios ha realizado de su propia persona, bajos sus propios términos y condicionada a la naturaleza de su carácter y eternos propósitos.
Ese Dios no es atractivo para nuestra generación debido a que no es maleable, instrumentable ni desechable, que son tres de las características más apetecidas de esta sociedad de consumo y placer adoquinado.
Si logramos despertar en el corazón de las personas el anhelo de amar y conocer a Dios como lo estable el primer y mas grande de todos los mandamientos: "Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma, con todas tus fuerzas y con toda tu mente" (Mt 22.31), entonces, descubriremos el secreto de la vida victoriosa señalada y ejemplarizada por Pablo, quien llegó a decir: "Para el vivir es Cristo y el morir es ganancia" (Fil. 1.27).
Waldo Castillo
Pastor