14/06/2026
Esperar en Dios duele porque requiere la muerte de nuestro orgullo y de nuestra ansiedad. Pero la espera de Dios siempre tiene un propósito: madurar nuestra fe. Si Dios te prometió algo, Él lo cumplirá; no necesitas manipular las situaciones.
No te adelantes. Si te adelantas, caminas solo. Si esperas, caminas bajo Su respaldo.