31/07/2026
Palabra directa, sin rodeos, la de este sábado pasado 25 Julio, celebrando a los Padres. Nuestro predicador invitado no vino a acariciar oídos, vino a confrontar con amor. Dios siga usándole pastor Gracias por honrarnos.
Habló de límites. De que no todo ambiente es sano para un hijo, aunque sea familia, aunque sea “de confianza”. De que decir que no a un paseo o a una dormida fuera de casa no es exagerar, es cuidar lo que Dios nos prestó.
Porque los hijos no son nuestros, son herencia de Jehová, con un propósito que nosotros no escribimos.
Y algo que nos dejó pensando a todos: ¿te sentirías orgulloso si tu hijo tuviera una pareja como tú? ¿Es ese el ejemplo que quieres que tu hija espere, o el que quieres que tu hijo repita? Habló del amor, el respeto y cuidado entre miembros familiares y la importancia de que nuestros hijos tengan estos valores en nuestro ejemplo más que palabras.
Fuerte, pero necesario.
“He aquí, herencia de Jehová son los hijos” (Salmos 127:3)
Este mensaje no fue solo para escucharlo, fue para aplicarlo esta semana en casa. Felicidades una vez más a todos los padres que nos visitaron y cada padre que nos lee. Dios siga renovándole sus fuerzas y dando sabiduría para llevar su familia en el propósito divino.