02/04/2020
LA INNEGABLE CAUSA Y ORIGEN DE ESTA TERRIBLE PESTE, LLAMADA CORONAVIRUS.
A través de la historia hemos visto y leído que grandes azotes han atacado a la humanidad. Han sido muchos los eventos negativos, entre los que citamos: pandemias diversas, guerras, devastaciones, terremotos, maremotos, tsunamis y otras catástrofes que nos han golpeado de manera inmisericorde.
Como seres humanos, el Creador nos equipò de todas las herramientas necesarias para que después de los embates de una tragedia o una devastación de proporciones mayores, pudiéramos reponernos y volver a la normalidad para seguir adelante desarrollando el proyecto de vida. Pero, lamentablemente hemos errado el propósito de Dios al crearnos, por el mero hecho de querer a como de lugar de hacernos ricos, famosos, alcanzar el mayor nivel de "poder" y en el caso mas lamentable, a darle gusto al cuerpo y rienda suelta a los deseos carnales. Desfraudamos a Dios y al propósito por el cual fuimos creados.
Pero y que de esta peste llamada "CORONAVIRUS", Es innegable que es un juicio del Dios de Israel, por la maldad y el pecado practicado en la tierra, que ha llegado al colmo. Ya el Señor lo había advertido a través del profeta Jeremías: Así ha dicho Jehová de los ejércitos: He aquí que el mal irá de nación en nación, y grande tempestad se levantará de los fines de la tierra. (Jeremías 25:32). Esa es la justa retribución que el Santo de Israel le esta dando a esta perversa y pecadora humanidad por ¿su extravío. Ahora, ¿qué quiere Dios de cada uno de nosotros? ¿Cuál es su intención al permitir que pasemos por estas aguas amargas del CORONAVIRUS? Sin dudas que Dios quiere que nos arrepintamos y que cambiemos de dirección y de mentalidad, asì como que comencemos a buscarlo de todo corazón. NO PODEMOS SEGUIR EN LO MISMO, DESPUÉS QUE PASE ESTA PANDEMIA ANTE LA POSIBILIDAD DE QUE LO PEOR PARA LA REBELDE HUMANIDAD AÚN ESTÀ PENDIENTE...
Oíd palabra de Jehová, hijos de Israel, porque Jehová contiende con los moradores de la tierra; porque no hay verdad, ni misericordia, ni conocimiento de Dios en la tierra. 4:2 Perjurar, mentir, matar, hurtar y adulterar prevalecen, y homicidio tras homicidio se suceden. 4:3 Por lo cual se enlutará la tierra, y se extenuará todo morador de ella, con las bestias del campo y las aves del cielo; y aun los peces del mar morirán. 4:4 Ciertamente hombre no contienda ni reprenda a hombre, porque tu pueblo es como los que resisten al sacerdote. 4:5 Caerás por tanto en el día, y caerá también contigo el profeta de noche; y a tu madre destruiré. 4:6 Mi pueblo fue destruido, porque le faltó conocimiento. Por cuanto desechaste el conocimiento, yo te echaré del sacerdocio; y porque olvidaste la ley de tu Dios, también yo me olvidaré de tus hijos. (Oseas 4:1-6)