01/02/2026
Una vida en devoción – Salmos 1:1–3
“Bienaventurado el varón que no anduvo en consejo de malos,
Ni estuvo en camino de pecadores,
Ni en silla de escarnecedores se ha sentado;
Sino que en la ley de Jehová está su delicia,
Y en su ley medita de día y de noche.
Será como árbol plantado junto a corrientes de aguas,
Que da su fruto en su tiempo,
Y su hoja no cae;
Y todo lo que hace, prosperará.”
Una vida en devoción es una vida bien dirigida. El salmista nos enseña que la verdadera bendición no está en seguir el consejo del mundo, sino en deleitarnos en la Palabra de Dios y meditar en ella constantemente.
Cuando decidimos vivir en devoción, somos como ese árbol bien plantado: firmes, con raíces profundas, alimentados por Dios mismo. No vivimos de emociones pasajeras, sino de una relación constante con Él. Por eso damos fruto, permanecemos y somos sostenidos aun en tiempos difíciles.
Que este mensaje nos motive a vivir cada día con un corazón entregado a Dios, buscando Su voluntad y permaneciendo en Su presencia.